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El estadio Nacional Mané Garrincha / FIFA

Dos exgobernadores de Brasilia acusados de desvíos en estadio del Mundial de Brasil 2014

El estadio Nacional Mané Garrincha tuvo un costo final de 1.400 millones de reales, un 87,8% superior al previsto inicialmente

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La Policía Federal de Brasil formuló este sábado cargos penales contra 21 personas, entre ellas dos exgobernadores del Distrito Federal de Brasilia, por los desvíos en las obras para la construcción del Mané Garrincha, uno de los doce estadios utilizados durante el Mundial de Fútbol de 2014.

Entre los 21 funcionarios, empresarios y abogados contra los que se pidió su enjuiciamiento figuran Agnelo Queiroz y José Roberto Arruda, que fueron los gobernadores de Brasilia entre 2007 y 2014, y Tadeu Filippelli, que fue vicegobernador, según el documento divulgado por la Policía Federal brasileña.

Queiroz, actualmente preso, fue ministro de Deportes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su correligionario en el entonces oficialista Partido de los Trabajadores (PT). Arruda, igualmente preso, no consiguió terminar su gestión debido a que fue despojado del mandato por otro caso de corrupción.

Un estadio de 444,4 millones de dólares

La denuncia formal, un documento de 335 páginas, fue entregada al Juzgado Décimo Federal de la capital brasileña y tiene como base las confesiones hechas por dirigentes de la constructora Andrade Gutierrez, que aceptaron colaborar con las investigaciones de las corruptelas a cambio de reducciones en sus condenas.

El estadio Nacional Mané Garrincha de Brasilia, el más caro de los doce que fueron construidos o reformados para el Mundial de 2014, tuvo un costo final de 1.400 millones de reales (444,4 millones de dólares), valor en un 87,8 % superior al previsto inicialmente.

Los ejecutivos de Andrade Gutierrez admitieron que pagaron sobornos para adjudicarse la construcción del estadio y que sus costos fueron sobredimensionados para poder repartir los excedentes entre las autoridades de Brasilia responsables del contrato, las empresas que participaron en las obras y algunos políticos que eran cómplices de las corruptelas.

El sobreprecio de las obras, según la denuncia de la Policía, fue de cerca de 559 millones de reales (unos 177,5 millones de dólares).

Otros estadios bajo sospecha

Entre las pruebas presentadas por la Policía Federal, además de las confesiones de los constructores, figuran fotografías de fardos de dinero entregadas por los corruptores, correos electrónicos de los acusados relatando los desvíos, planillas de pagos irregulares y comprobantes de cuentas y hasta pasajes aéreos. Entre los denunciados también figuran cuatro exejecutivos de Andrade Gutierrez y seis exempleados de la constructora.

Dirigentes de las constructoras Odebrecht y Andrade Gutierrez que aceptaron colaborar con la Justicia en las investigaciones sobre corruptelas admitieron que la mitad de los doce estadios que Brasil construyó o reformó para el Mundial de 2014 tuvo sobrecostes intencionados por las propias constructoras para desviar dinero.

Los estadios bajo sospecha, además del Mané Garrincha de Brasilia, son Maracaná de Río de Janeiro, Arena Pernambuco de Recife, Arena Castelao de Fortaleza, Arena da Amazonia de Manaos y Arena Corinthians de Sao Paulo.