La CUP se entromete en la buena marcha del Girona

La formación radical propone romper el convenio económico del Ayuntamiento con el club a cambio de políticas de promoción deportiva

Los jugadores del Girona felicitan a su compañero Choco Lozano tras marcar ante el Villarrreal en la jornada 27 de liga / EFE
13.03.2018 00:00 h.
6 min

No todo es felicidad en Girona. Al menos eso se desprende si se pone el foco en el consistorio de la ciudad. Y, concretamente, en la CUP-Crida per Girona, que sin importarle el orgullo que siente la afición por la trayectoria de su equipo y los buenos ingresos que está dejando la temporada en la ciudad, está decidida a romper el actual convenio del Ayuntamiento con el Girona FC para destinar el dinero a otros fines de los que tiene en la actualidad.

La formación propone una campaña contra el racismo y el machismo, recursos a promoción del deporte de base, femenino y adaptado, y que el club asuma los gastos de gestión del estadio, entre otros medidas. Es decir, manifiesta su oposición a renovar el convenio que el consistorio tiene establecido con el Girona, según el cual se le otorga una subvención de 165.000 euros de las arcas municipales en dos partidas: una de 120.000 euros de subvenciones y otra de 45.000 euros de gastos diversos.

Acuerdo antes de verano

La iniciativa de los radicales catalanes se presenta ahora porque todavía está a tiempo de cambiar el convenio al tener que firmarse la renovación antes del verano. Su problema es que consideran que el Gobierno municipal, dominado por regidores convergentes y republicanos, lleva tiempo negociando el acuerdo sin contar con la participación de la CUP. “Llegará un día que se necesitará una mayoría del pleno para aprobarla, y creemos que cuantas más propuestas se recojan, mejor”, ha dicho el concejal de la CUP Lluc Salellas acompañado de Laia Pèlech, portavoz cupaire en el ayuntamiento.

Lluc Salellas y Laia Pèlach, regidores de la CUP, mostrando sus peticiones frente en las puertas del estadio de Montilivi

Lluc Salellas y Laia Pèlach, concejales de la CUP, mostrando sus peticiones frente en las puertas del estadio de Montilivi

La CUP prioriza la ciudad al club, por eso sustenta que el dinero debe ir a parar a cambios que favorezcan a la localidad y el deporte base, sobre todo porque la situación económica y deportiva del Girona ha cambiado. La buena marcha en la liga, en puertas de las plazas para jugar en Europa, y la solvente situación económica con la entrada de City Football Group como propietario del club, facilitan que el dinero se pueda destinar ahora a otras necesidades que tiene la ciudad en cuanto al deporte porque para ellos la entidad es “autosuficiente”.

Los cupaires recuerdan que el actual convenio se firmó el 2013, cuando el club todavía no había accedido a Primera División, por eso defienden que hay que actualizarlo y replantear algunos aspectos para responder a las necesidades y a los retos de la ciudad y del club de cara a los próximos años.

Otras fuentes de financiación

El Girona FC mira con recelo todos estos movimientos. El club presidido por Delfí Geli está utilizando el estadio de forma gratuita, pero sigue con ciertas necesidades económicas que son vitales para su proyecto deportivo. Al fin y al cabo, no ha encontrado todavía una firma que ponga su nombre en la camiseta (actualmente lleva Orgull Gironí), lo que indica que son conscientes de la inseguridad presente en el proyecto en esta primera experiencia en la Liga Santander como para ir perdiendo ahora ayudas económicas.

La CUP considera, además, que el convenio debería exigirle al club el compromiso de impulsar una campaña contra el racismo y el machismo en el deporte, y de implicarse en la promoción del deporte a los barrios de la ciudad y a los municipios cercanos. Incluso la elaboración de un código ético sobre la publicidad que se inserta en el estadio de Montilivi, velar por el uso del catalán en las instalaciones y en las actividades, o garantizar que la gestión del estadio se haga bajo criterios éticos y de proximidad.

Juan Pedro Ramírez, con la publicida de 'Orgull Girona', celebra el segundo gol dde su equipo el pasado viernes frente al Deportivo / EFE

Juan Pedro Ramírez, con la publicidad de 'Orgull Gironí', celebra el segundo gol el pasado viernes frente al Deportivo / EFE

Todo esto todavía sorprende más al club rojiblanco, que no entiende que tengan que leerle la cartilla por unos temas en los que cumplen sobradamente, como los códigos éticos y el uso del catalán, y que duden de la promoción del deporte de base, uno de sus futuros objetivos, cuando lo lógico sería recibir parabienes de la brillante trayectoria que está llevando el equipo de Pablo Machín.

Dispuestos a pedir, la CUP-Crida per Girona solicita garantizar medidas de accesibilidad al estadio, y crear una mesa de trabajo entre el club y el consistorio, en que también tome parte la Universitat de Girona, para coordinar los acontecimientos y la gestión del entorno de Montilivi. De los goles, los triunfos y los puntos, una porrada hasta el momento, tan solo unas “felicidades” y “mucho gusto”.

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