Menú Buscar
Coutinho, el eterno niño, llega al Camp Nou

Coutinho: el eterno niño llega al Camp Nou

El brasileño de 26 años se incorpora al Barça para paliar los rastros de nostalgia que dejó la marcha de su amigo Neymar

8 min

Hace tan solo seis años, un jovencísimo Philippe Coutinho (Río de Janeiro, 1992) aterrizaba en Barcelona en busca de una oportunidad en La Liga con la única ambición de labrarse un nombre en la élite del fútbol europeo. Aprovechando el mercado invernal de 2012, el brasileño se enfundó la camiseta del RCD Espanyol a coste cero –en forma de cesión desde el Inter de Milán– intentando demostrar un talento que ahora ya vale más de 120 millones de euros. En poco más de un lustro, y en el mismo periodo de fichajes que le permitió darse a conocer, el imberbe de sonrisa permanente y parco en palabras se ha convertido en el fichaje más caro de la historia del Barça y llega al Camp Nou para marcar una época.

Intentando olvidar las penas que dejó Neymar, en el panorama se vislumbra la sonrisa eterna de Coutinho. La afición azulgrana ya tiene, de nuevo, un ídolo brasileño. Nacidos en 1992, con tan solo cinco meses de diferencia, aquellos dos buenos amigos nunca imaginaron que acabarían convirtiéndose en historia del fútbol.

Neymar y Coutinho celebran un gol con Brasil

Neymar y Coutinho celebran un gol con Brasil / EFE

Liderando la selección brasileña juvenil que en 2008 cautivó a Cataluña con su aparición en el prestigioso torneo del MIC (Mediterranean International Cup) en la Costa Brava y deslumbró meses después en el Mundial sub 17 de Nigeria, pocos podían concebir que esa dupla acabaría rompiendo el mercado futbolístico en términos económicos en tan solo 165 días. Y con el Barça como gran protagonista.

Fascinando desde sus inicios en el Vasco de Gama, Coutinho aterriza en el Camp Nou para borrar las últimas marcas que dejó Neymar antes de su traumática salida rumbo a París. Soñaron con repetir juntos hazañas de azulgranas, pero la realidad les ha deparado caminos separados. Al menos, a nivel de clubes. Distintos en prácticamente todas las facetas del juego, la única seña de identidad que les une es su extraordinaria capacidad para hacer que las cosas pasen. Cuando y como quieren.

Madurez futbolística

Aquel niño que sorprendía partido tras partido en el Vasco de Gama, en el Inter o en el propio Espanyol ha dado paso, al fin, al hombre del Liverpool que desde este lunes vestirá la zamarra azulgrana. La promesa es una realidad. Aceptando el reto que muchos le lanzaban, Coutinho ha dejado de ser la eterna esperanza para ser una realidad capaz de liderar a un equipo y de responder cuando más lo necesitan los suyos destacando su aportación en situaciones de adversidad.

Saliendo de su Brasil natal rumbo a Italia en 2008, no fue hasta su llegada a Liverpool en 2013, previo paso por el RCD Espanyol (de enero a junio de 2012), donde solo unos entrenamientos bastaron para que desde el club blanquiazul alabaran su enorme talento, cuando Coutinho creyó que podía dejar de ser esa eterna promesa que se limitaba a mostrar detalles esporádicos de su calidad para acabar siendo un líder.

El futbolista que aterriza este lunes en el Camp Nou ha adquirido una virtud: la llegada. En las últimas temporadas, el brasileño ha ampliado con goles su catálogo de asistencias y regates. Esta misma temporada, tras 20 partidos disputados, Cou ya suma 12 goles que se unen a los 14 tantos que logró la temporada anterior (en 36 encuentros) y a los 12 de la 15/16 (46 duelos), registros que se alejan y mejoran cifras como las que dejó la 14/15 donde solo consiguió ocho goles en 52 partidos.

Una vida familiar

Si diferentes son sobre el césped, fuera del mismo Coutinho y Neymar tampoco guardan excesiva similitud. Lejos de las legendarias fiestas de su compatriota en la Ciudad Condal, el nuevo futbolista del Barça mantiene una vida familiar al lado de Aina, su mujer desde 2015 y novia desde los 14 años, y su hija Maria, de dos años.

Coutinho siempre ha destacado por su buen trato del esférico / EFE

Coutinho siempre ha destacado por su buen trato del esférico / EFE

De una familia de tres hermanos, Leandro y Cristian han estado siempre al lado de un tipo hogareño al que le encantan los animales. Concienzudo y luchador, el brasileño no ha dejado de combatir hasta que ha logrado su objetivo de llegar al Camp Nou a pesar de las múltiples dificultades que puso el Liverpool este verano –donde no sirvió ni la petición de transfer request– y sus intenciones de convencerle a lo largo de estos últimos meses donde Coutinho, a pesar de la coyuntura, ha demostrado su profesionalidad a base de goles y acciones para enmarcar. "Mantuvo la misma dedicación y compromiso de siempre, ayudándonos a ganar partidos y entrenando duro cada día, aunque no hubiera conseguido irse durante el verano y su profesionalismo dice mucho sobre la persona que es" expresó Klopp tras conocerse el traspaso.

Su encaje con Valverde

Curiosidades del destino, el Barça que puede firmar un nuevo triplete, es líder de La Liga​ con una distancia sideral con sus perseguidores y está vivo en Copa y Champions, debe ampararse, entre otros, a dos ex del RCD Espanyol. Con Ernesto Valverde en el banquillo, el brasileño debe aportar al esquema del extécnico blanquiazul su dosis de imaginación, claridad en la visión de juego y su exquisita técnica en la competición liguera y en el torneo del KO teniendo en cuenta que no podrá vestir la zamarra azulgrana por Europa hasta el próximo verano. 

En el habitual 4-3-3 azulgrana, donde se reencontrará con Luis Suárez, su excompañero en el Liverpool, el brasileño puede ocupar la posición de interior con llegada e incluso ubicarse en uno de los extremos. Si el Txingurri mantiene su apuesta por el 4-4-2 en rombo, el nuevo futbolista culé debería desempeñar sin problema alguno el rol de enganche por detrás de Messi y Suárez y también de interior aportando la magia brasileña que quedó huerfána cuando su compañero de trucos decidió llevarse la chistera del Camp Nou