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Maria Elena Fort, diputada de JxCat y exdirectiva del Barça / EE

Una exdirectiva del Barça pide que el equipo no dispute la final de la Copa del Rey

Maria Elena Fort pide al club que no asista a la final de la "Copa del Borbón" porque un "título no está por encima de la dignidad de nuestros representantes"

6 min

El Barça no consigue alejarse de la política. Mientras la tensión políticosocial aumenta en Cataluña, acentuada tras el reciente encarcelamiento de Turull, Rull, Romeva, Forcadell y Bassa la semana pasada, y tras el golpe definitivo de la detención de Carles Puigdemont en Alemania el pasado domingo cuando regresaba a Bruselas, los blaugranas no se deshacen de la etiqueta independentista.

La Copa del Rey se ha convertido en el trofeo menos valorado por la afición blaugrana, pese a ser el de rey de Copas. Desde los inicios de la competición, en 1903, el Barça ha conseguido un total de 29 títulos, seguido del Athletic de Bilbao con 23 y el Real Madrid con 19.

Pitos al rey y al himno

Aun así, el rechazo de la afición a una competición incómoda para el catalanismo ha repuntado en la última década. El dominio del barcelonismo en la competición se inició con la llegada de Pep Guardiola al banquillo del Camp Nou en la temporada 2008-09, cuando se consiguió el triplete, y tras varios años de sequía, realzó su trono para conseguir el título en 2012, 2015, 2016 y 2017.

Desde que empezó el proceso independentista, los aficionados del Barça han encontrado en el Camp Nou un espacio donde expresar su descontento político y, simultáneamente, un altavoz mundial para internacionalizar el deseo por la independencia. El club siempre ha sido proclive a la libertad de expresión de sus aficionados, por lo que año tras año y con el aumento de la tensión político las finales de la Copa del Rey se han convertido en el megáfono nacional, llenando los estadios de esteladas y enmudeciendo el himno con silbidos, especialmente, en aquellas finales disputadas contra el Athletic de Bilbao (2012 y 2015) y el Alavés (2017), todos ellos equipos vascos y afines al pensamiento nacionalista catalán.

El 'procés' entra en el Camp Nou

Desde entonces, los incidentes populares han quedado en meros silbidos y banderas, pero esta temporada el interminable procés ha dado algún que otro disgusto a la entidad blaugrana. Mientras la directiva del Barcelona, liderada por Josep Maria Bartomeu, aceptó el reclamo de la afición para cancelar el partido contra Las Palmas el día 1 de octubre debido a los incidentes ocurridos en toda Cataluña, el vestuario se negó a aplazar el partido que acabó disputándose a puerta cerrada. 

Desde entonces, los desencuentros entre la afición, algunas exdirectivas y la cúpula actual han sido constantes. Una competición que lleva el nombre del Rey, algo que los sectores más catalanistas consideran inapropiado, ha afilado las tensiones.

Directiva con Laporta  

El Barça ya tiene la final en el bolsillo y podría conseguir su trigésimo título contra el Sevilla el 21 de abril. Un hito como este parece no importar a aquellos sectores independentistas que ven al Barça como un aliado para su propósitos políticos. La medida más extrema presentada hasta ahora viene de la mano de Maria Elena Fort, directiva del Barça en la época Laporta

Fort, ahora convertida en política y número 23 de la lista de JxCat en las últimas elecciones autonómicas, piensa que el Barça no debería presentarse a la final de la Copa del Rey. "No olvidemos que tenemos a un presidente detenido, medio gobierno en la cárcel... Estamos intervenidos y el Barça no puede mirar para otro lado", ha asegurado.  

Además añadió a través de su cuenta de Twitter: "El Barça no debería presentarse a la final de la Copa Borbón. Por dignidad. Por valores. Por nuestra historia. Un título no está por encima de la dignidad de nuestros representantes. Basta de arrodillarse".

Críticas y expectación social

Mientras los sectores más afines al pensamiento independentista apoyan la propuesta y opinión personal de Fort, la masa social ha criticado duramente su petición y ha reiterado la importancia de mantener el deporte alejado de la política. El Barça sabe que debe cumplir con sus compromisos deportivos y, a la vez, contentar a sus jugadores, que quieren alejarse de la política y centrarse en su profesión.  

Por ahora, la idea parece un despropósito generalizado impulsado por los sectores más frustrados del movimiento independentista.