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El Terrassa logró el pase a la fase de ascenso en la última jornada / Terrassa FC

Los clubes catalanes buscan un sueño por el territorio español

Cinco conjuntos inician la disputa de la fase de ascenso a Segunda y Segunda B

9 min

Iniciaron la pretemporada en julio con una carga de trabajo que iba acompañada de una buena dosis de ilusión. A sabiendas de lo larga que suelen hacerse las temporadas para los equipos no profesionales, muchos conjuntos suplieron el cansancio por una porción de optimismo y esperanza pensando en un ascenso de categoría que para cinco equipos catalanes puede ser una realidad. No hay nada dicho. El tramo final del inacabable camino empieza este fin de semana.

Este sábado, el fútbol modesto español adquiere el protagonismo merecido. 38 jornadas después, los clubes, jugadores y aficiones del otro fútbol viven su gran fiesta. Es el momento más trascendental de la temporada, donde las alegrías y la aflicción se mezclan. De poco vale lo obtenido durante la liga regular. Los ascensos solo se rubrican imponiendo autoridad en una fase que contará con seis protagonistas catalanes. Cinco buscan el salto de categoría; uno tan solo quiere mantenerla. El todo o nada arranca en unas horas.

De los seis catalanes, tan solo dos tienen la opción de finiquitar la temporada con una sola eliminatoria. Por la vía rápida. Sin más dilación. Ocupando la plaza de promoción de descenso a Tercera, la UE Llagostera se jugará su continuidad en el grupo 3 de la Segunda B a doble partido ante el Izarra de Navarra. Solo uno podrá salvarse. Por su parte, el RCD Espanyol B es el otro representante catalán que --como campeón del grupo 5 de Tercera División-- podría conseguir el salto, en este caso a la categoría de bronce, con dos encuentros que le medirán a un histórico como la SD Compostela con David Gallego en el banquillo en el choque de vuelta

El sueño de un debutante 

Pocos saltos son tan complejos como el que quiere dar la UE Cornellá. De una realidad a otra totalmente distinta. Del fútbol semiprofesional al profesional. Subir a Segunda División --conocida también como Liga 123-- significa mucho más que un ascenso. A nivel económico, futbolístico y social. En el Baix Llobregat son conscientes de ello.

Festejo de la UE Cornellá tras la última jornada de Liga

Festejo de la UE Cornellá tras la última jornada de Liga / UE Cornellá

Después de cerrar la temporada de forma agónica amarrando la cuarta posición del grupo 3 de Segunda B, la UE Cornellá disputa la primera fase de ascenso a Segunda de su historia. Con tres eliminatorias por superar, la primera de ellas ha deparado un duro enfrentamiento ante el Sporting de Gijón B. La ida será este domingo en el Baix Llobregat (12 horas). 

El filial asturiano --a la espera de que el primer equipo suba a Primera División y deje vía libre para su posible ascenso-- cuenta con futbolistas de gran talento y podrá reforzarse con algunos jugadores que han estado a caballo entre el primer y el segundo equipo gijonés.

Salvar la caída 

Tan meteórica fue su subida --pasaron del fútbol regional a Segunda de forma sublime-- como puede ser su caída. Después de perder la categoría de plata hace dos temporadas, la UE Llagostera podría jugar la próxima campaña en Tercera División. El humilde club de la población gerundense, de unos 8.000 habitantes, afronta estas semanas el último match ball para evitar la pérdida de su plaza en el grupo tercero de la Segunda B.

Los gerundenses se miden al Izarra de Navarra en el conocido como play out, donde solo el vencedor garantizará su supervivencia en Segunda B. Con la ida en el pequeño Municipal de Llagostera (domingo a las 12), el club catalán ha tenido el emotivo detalle de destinar todo el dinero de la taquilla del encuentro --que siempre es el más prolífico de la temporada-- a la investigación del cáncer infantil de la mano del Hospital Sant Joan de Déu.

Asentar las bases 

Campeón con la máxima autoridad en el complejo grupo 5 de Tercera División, con 90 puntos y una sola derrota, el RCD Espanyol B quiere rubricar su excelsa temporada con el ascenso a la categoría de bronce. Después de descender la campaña pasada, el filial de David Gallego ha logrado reponerse y está a tan solo un paso de volver a ocupar la plaza que perdió entre lágrimas hace tan solo unos meses.

Con el técnico de Súria presente en el banquillo en el encuentro del próximo domingo 27 de mayo en la Ciutat Esportiva Dani Jarque (la coincidencia entre el duelo del primer equipo y la ida en Compostela impedirán su aparición), el filial tendrá la primera oportunidad de ascenso en la ronda de campeones ante la SD Compostela con la ida en tierras gallegas. 

Frente a un histórico del fútbol español, ha finalizado líder en el grupo primero con 86 puntos, seis derrotas y 78 goles a favor, los periquitos tendrían una última oportunidad --en caso de derrota ante los gallegos-- que pasaría por vencer las siguientes dos eliminatorias en las que ya podría medirse incluso a otro de los tres conjuntos catalanes que le acompañan en la aventura (Sant Andreu, L'Hospitalet y Terrassa). 

Olvidar desdichas anteriores

Cayendo en aquella trepidante eliminatoria de ascenso a Segunda ante el filial del FC Barcelona, la UE Sant Andreu quiere dejar atrás los malos recuerdos para iniciar el camino de vuelta hacia las categorías que por historia le atañen. Con la finalidad de volver a intentar el salto a la Liga 123, el primer paso para los barceloneses es regresar a una Segunda B donde la quatribarrada no se ve desde la temporada 2014-15.

Los de Mikel Azparren se enfrentan, en la primera de las tres eliminatorias, al Antequera, con la ida en Málaga. El largo desplazamiento y el potencial del rival juegan en contra de los intereses del conjunto catalán, que tendrá el choque definitivo en el Narcís Sala.

Ávidos de Segunda B

Tanto L'Hospitalet como el Terrassa, dos históricos del fútbol catalán, parten con la necesidad de recuperar las categorías perdidas en los últimos años. Necesitados de éxitos, ambos conjuntos quieren volver a vivir la cara más alegre del fútbol e inician sus respectivos caminos a Segunda B con la máxima ilusión.

Náxara y Mar Menor, respectivamente, son los primeros escollos para los equipos de Xavier Molist y Cristian García en una primera eliminatoria en la que los de Terrassa deberán afrontar la ida como locales en el Olímpic.