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De Rossi supera a Ter Stegen desde el punto de penalti en una eliminatoria que el Barça dejó escapar en Roma / EFE

¿Qué falló en Roma? Las claves de la desdicha del Barça

Los azulgranas cayeron con claridad y merecimiento en un partido que nunca supieron cómo competirlo

8 min

¿Por qué se produjo la eliminación en el Olímpico de Roma? Responder a la cuestión no es tarea sencilla. No por falta de motivos, más bien por la abundancia de los mismos. El nocivo por qué tiene múltiples respuestas. Lo cierto es que cuesta encontrar algún aspecto en el que el Barça no fallara anoche. Hizo prácticamente todo mal. Erró en casi todo, solo así se entiende que echara a perder una renta tan favorable como el 4-1 cosechado en la ida ante un rival que lejos está de ser un primer espada europeo por más que este martes fuera ínfimamente superior a los de Ernesto Valverde.

No rotó el Txingurri, puso a los mejores sobre el césped pero los suyos nunca dieron la sensación de tener controlado el partido. Y ahí se empezó a perder la eliminatoria. Al ritmo y al 'tempo' que marcaron los italianos, el Barça recogió el guante lanzado por un atrevido Eusebio Di Francesco y se enfrascó en una batalla que no le convenía vista la situación global tras el 4-1 de la ida. 

Piqué y Umtiti: centrales a la baja  

Tanto se ha hablado del buen hacer de la pareja de centrales del Barça a lo largo de la presente temporada, que cuando llegó la hora de la verdad ambos dieron la sensación de estar lejos, muy, muy lejos de poder dotar al equipo de la seguridad necesaria para competir en Europa. Con Piqué y su nuevo negocio con la Copa Davis en el horizonte; y un Umtiti más protagonista por su futuro y los rumores de su salida que del gran papel que había desempeñado desde su llegada, ambos zagueros parecieron estar con la mente lejos de Roma y sucumbieron en la ciudad transalpina ante un Dzeko que salió como claro vencedor de la contienda.

Piqué en la acción del penalti a Dzeko

Piqué en la acción del penalti a Dzeko / EFE

En los dos primeros goles, el ariete bosnio supo cómo hacer daño a los centrales azulgranas y, especialmente en el segundo, dejó retratado a un Piqué que solo pudo frenarle cometiendo un claro penalti a poco más de 20 minutos para el final del partido. El catalán no protestó, conocedor de que había vuelto a perder una nueva pugna. Quizá la más decisiva.

Por arriba o jugando a ras del césped, tanto Umtiti como Piqué llegaron tarde a cada disputa generando cada vez más una inseguridad que se amplío con la llegada de los goles hasta propiciar un descalabro mayúsculo que les deja en el punto de mira.

Valverde, superado y sin reacción

Con un planteamiento raquítico y de corte defensivo, Ernesto Valverde mandó un mensaje de cierto pavor que generó recelo entre los suyos. Apostando por los mismos que resolvieron la contienda en Barcelona, el Txingurri creyó que no modificar nada era la mejor fórmula para repetir resultado. Erró. Más allá del desacierto en la propuesta, el ex del Espanyol o Bilbao quedó señalado por su falta de reacción. Mal y tarde. Di Francesco le superó igual que lo hizo con el Saussolo cuando venció por 3-0 al Athletic del ahora técnico culé en 2016.

Valverde manifestó falta de recursos para cambiar la inercia de un partido que se le escapaba. Ni con las piezas puestas en liza ni con la entrada de otras. Transcurridos 80 minutos, a un solo gol de culminarse la histórica desdicha, Valverde quitó a Iniesta para dar entrada a un André Gomes a la baja. Con el 3-0 y la eliminatoria perdida, Dembélé y Alcácer hicieron acto de presencia sobre el verde pero ya era tarde. Muy tarde.  

Agotamiento mental y físico

Resulta cuanto menos curioso que un equipo que ha vivido una Liga relativamente tranquila, con una distancia de puntos sideral desde finales del año pasado, llegase a la vuelta de los cuartos de final de la Champions League dando la sensación de estar agotado. Exhausto. Consumido. Seco. Busquets tuvo que infiltrarse debido a su problema en el pie y el resto de jugadores pagaron muy caro su falta de descanso. 

Ernesto Valverde dando instrucciones desde la banda

Ernesto Valverde dando instrucciones desde la banda / EFE

Por el afán de querer cerrar cuanto antes La Liga, Valverde nunca miró más allá de su partido más cercano y eso a la larga sale caro. Fiel a los suyos, nunca dio una oportunidad a la segunda unidad. Ante el Leganés, Messi y diez más. Sin recursos en el banquillo, fichajes como Dembélé o Yerry Mina no cuentan para el técnico, ni en el filial, los de siempre tuvieron que dar una cara que acabó pintada por el ímpetu, el empeño y el brío con el que los italianos tumbaron al Barça.

¿Dónde está Luis Suárez?

Ni está ni se le espera. Que ante la Roma en el Camp Nou, Luis Suárez rompiera una racha de un año sin marcar un solo gol en Champions League dice mucho del momento que atraviesa el uruguayo. Lejos de la Ciudad Condal, no marca en Europa desde hace dos años y su último tanto fue, precisamente, en el Olímpico italiano. Recuperado de un inicio dubitativo donde no encontró acomodo en el nuevo sistema de Valverde, el ariete inició un camino que debía permitirle recuperar su voraz olfato goleador.

Enfrascado en mil y una pugnas, incomodo en todos sus lances con Fazio o Jesús, Suárez exhibió de nuevo su peor cara. Facilitando el trabajo a la zaga italiana, lejos de generarle dudas con sus habituales movimientos, el delantero estuvo centrado en protestarle todo y más al francés Clement Turpin. El uruguayo se olvidó de que había un equipo sobre el césped que necesitaba de sus goles para no resignarse a un adiós que tiene más de un motivo.