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Las marcas de bebidas energéticas tratan de ganar cuota de mercado con patrocinios y retos / EFE

Las bebidas energéticas luchan por liderar los deportes extremos

Red Bull, Monster y TNT Energy tratan de ganar cuota de mercado con patrocinios y retos

7 min

La relación de los deportes extremos y las bebidas energéticas es una verdadera historia de amor. Todo el esfuerzo orientado al matrimonio entre ambas ha logrado que en el imaginario colectivo circule la idea de que consumiéndolas uno se convierte en algo así como en un Obélix, personaje que se beneficia de haber caído de pequeño en la marmita de la poción mágica del druida Panorámix. Por eso es posible afrontar los retos y riesgos de especialidades que acercan a los deportistas al mismísimo límite.

Cuando hace poco más de cinco años el logo de Red Bull batía récords en internet segundos antes de que el austriaco Felix Baumgartner se lanzara al vacío desde la estratosfera, el mundo de los patrocinios deportivos alcanzó una nueva dimensión. Desde entonces, las bebidas energéticas llevan años inmersas en una atractiva batalla por superar a la competencia no solo en sabor y en presencia en barras, escaparates y neveras, sino también en identificación fiel con la práctica deportiva. Y en modalidades muy particulares, con máximo riesgo.

El sello más reconocible

La aventura estratosférica de Red Bull supuso una inversión de más de 50 millones de euros, con un contravalor publicitario resultante que superó los 120 millones, pero antes ya había apostado muy en serio por el peligro y la aventura: dos equipos de Fórmula 1, un equipo de automovilismo NASCAR, competiciones aéreas, iron man, acrobacias de las motos de X-Fighters, saltos base desde el Everest, surf, kitesurfing y muchas otras emociones fuertes.

Red Bull sigue luchando por hacerse un hueco en el deporte

Red Bull sigue luchando por hacerse un hueco en el deporte / EFE

Red Bull, el sello más reconocible de las bebidas energéticas, incluso se ha permitido darse el lujo de diversificar e innovar alrededor del fútbol y del baloncesto, ya que la empresa es dueña de diversos equipos (Leipzig, Brasil, Salzburg, New York y Ghana) y ha organizado también el torneo uno contra uno a una canasta, el King of the Rock, cuya primera final mundial tuvo lugar en el patio de la cárcel de Alcatraz.

Una marca inmortal

La segunda bebida con mayor visibilidad es Monster. Esta marca se esfuerza año a año en que su verde letra eme se asocie a esa especie de inmortalidad e imbatibilidad que otorgan los deportes extremos. Por eso patrocina a deportistas como Dylan Southworth (surf), Ricardo Peredo (downhill, una modalidad de mountain bike) o Nyjah Huston (skateboarding).

Monster también ha hecho incursiones en el motor. Desde patrocinar a la escudería Mercedes de Fórmula 1 como volcarse en MotoGP. Fueron los patrocinadores del famoso vídeo de la casa del piloto Jorge Lorenzo, que tantos dolores de cabeza le causó. Su publicidad comenzó a inundar los circuitos y, posteriormente, a crear el equipo Monster Yamaha Tech3, con los pilotos Johann Zarco (francés) y Jonas Folger (alemán).

Jorge Lorenzo fue el protagonista de un polémico vídeo de Monster

Jorge Lorenzo fue el protagonista de un polémico vídeo de Monster / EFE

Donde Monster ha recortado mucho la ventaja que le lleva Red Bull es en ganar cuota de mercado en los deportes minoritarios y en los eventos de moda. Por ejemplo, en MMA (Artes Marciales Mixtas), uno de los deportes de moda, cada vez con más adeptos. La megaestrella irlandesa Connor McGregor, el estadounidense Cain Velasquez y el mexicano Yair Rodríguez son tres de sus buques insignia.

Pasión por la nieve

Burn, la tercera marca por orden de negocio y visibilidad en los patrocinios deportivos, antes de orientarse casi en exclusividad a la música, donde ahora está centrada, produjo la película interactiva Ride again, dedicada sobre todo al deporte del snowboard. Fue estrenada antes de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi en 2014, en los cuales era uno de los patrocinadores oficiales.

Cuando Burn tuvo presencia en los Juegos pertenecía a The Coca-Cola Company –luego la transfirió a Monster Beverage Corporation–, y estaba decidida a envolverse en eventos de surf, kitesurfing y todo lo relacionado con la nieve. Patrocinó también a la escudería Lotus en Fórmula 1, sentando las bases de lo que podría haber sido un enfrentamiento directo con Red Bull a 300 kilómetros por hora.

Desde Brasil

Su espacio en el mercado al pasarse a la música está siendo reemplazado por la marca brasileña TNT Energy, perteneciente al Grupo Petrópolis, creada en 2009 y que llegó a ser uno de los patrocinadores de la escudería Ferrari. Ahora, tiene mucha presencia en las competiciones y retos brasileños, donde es habitual su firma en skate y streetball (baloncesto callejero, de tres contra tres). También ha patrocinado el circuito UFC de lucha definitiva, una disciplina muy popular entre los luchadores de artes marciales mixtas.

TNT Energy en España patrocinó un equipo gallego de vela. Su entrada en el mercado español, hace dos años, a través del Grupo Alvariño Inversiones, que importa y comercializa la bebida en el territorio español, supuso el inicio de una campaña de esponsorizaciones de deportistas y eventos deportivos en Galicia.

No es la única firma con presencia en retos y competiciones. Incluso las bebidas energéticas menos populares en España, como Missile o Rockstar, buscan subirse al carro de los grandes patrocinios deportivos. Todas con el objetivo de utilizar esta visibilidad como trampolín internacional. Aparecer de refilón entre la catarata de logos de los coches y las equipaciones oficiales es el primer paso. El siguiente, es liderar el mercado.