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Portu en un lance del partido ante Marcelo / EFE

Batacazo del Madrid en un partido de paz

La afición rojiblanca disfrutó del gran triunfo del Girona (2-1) al margen de la situación política

3 min

La ilusión por un partido histórico se impuso al fanatismo político en la gran victoria del Girona FC ante el Real Madrid (0-1) en Montilivi. Un triunfo glorioso que aleja a ocho puntos al conjunto merengue del FC Barcelona y que se recordará por el buen ambiente futbolístico y un marcador que nadie le negará al modesto equipo catalán.

Se perdió el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, la victoria de su equipo. Rechazó finalmente la invitación de acudir al palco y dejó solo a Florentino Pérez viendo el desastre de su equipo en manos de un impetuoso Girona.

Remontada histórica

Un tanto de Isco, al aprovechar el rechace del portero Bono tras un disparo de Cristiano Ronaldo, puso en ventaja al Real Madrid (1-0) al descanso después de una primera mitad en la que el equipo local estrelló dos remates en los postes. En la reanudación, Stuani y Portu, en cuatro minutos, dieron la vuelta al marcador para hacerse con tres merecidos puntos en una remontada que quedará para la historia del club.

Los minutos finales los supo jugar muy bien el Girona. El Madrid, con más corazón que cabeza, encerró al equipo de Pablo Machin sin resultado alguno debido al orden y buen oficio de los jugadores rojiblancos, que incluso pudieron anotar algún gol más antes del que el árbitro pitase el final del partido y se desatase la euforia en Montilivi.

Ambiente de gala

Pese al clima de alarma que durante toda la semana rodeó el Girona-Real Madrid de esta tarde a causa de la tensa situación política que vive en Cataluña, el partido transcurrió en Montilivi con total normalidad y muy buen ambiente. Camisetas del Girona y del Madrid y banderas de todo tipo, desde senyeresestelades, españolas e incluso alguna ikurriña ondearon con total normalidad.

Desde las horas previas al encuentro, miles de aficionados se dieron cita en los aledaños del feudo rojiblanco para recibir a ambos equipos, en un encuentro que congregó a 13.000 espectadores en las gradas, el segundo lleno de la temporada, tras la vista del Barcelona. Y que después de lo visto, seguro que la mayoría de ellos jamás se arrepentirán. Porque fútbol es fútbol cuando no se quiere mezclar con política.