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Iniesta disputa un balón a Barzagli en partido de clasificación de la Champions League / EFE

Empate sin pena ni gloria del Barça en Turín

El equipo azulgrana logra la clasificación para octavos de final como primeros de grupo con Messi en el banquillo durante 55 minutos

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Llegó el Barça avisado a Turín después de la derrota del pasado año y, en lugar de salir con todo para enmendar aquel descalabro, prefirió dejar a Leo Messi en el banquillo y coquetear durante los 90 minutos con el juego plano de la Juventus. Al final, un empate 0-0 que clasifica al FC Barcelona matemáticamente como primero de grupo para los octavos de final de la Champions League.  

Juventus y Barcelona mostraron un juego parejo desde el primer minuto, con muy pocas ocasiones de gol para abrir el marcador. Douglas Costa, en los primeros compases del partido, y Dybala, en la recta final del encuentro, pudieron adelantar a los italianos. Paulinho, tras un saque de falta de Rakitic, tuvo cerca el gol del Barça después de estrellarse el balón en el palo de Buffon. 

Falta de chispa

Sin fluidez y continuidad en el juego, los únicos defectos que viene demostrando el Barça durante la temporada, el partido transcurrió la primera mitad con más tedio que emoción. Los italianos rácanos en su juego y conformistas con el empate y los azulgranas imprecisos y despistados, más atentos por momentos buscando a Messi en el banquillo que intentando valerse por si mismos en el terreno del Juventus Stadium.

Con el crack argentino en el campo, en el minuto 10 de la reanudación, su presencia ni le sentó como un tiro a la Juventus ni reactivó el fútbol del Barcelona. El juego culé se mantuvo destensado ante un ejercicio táctico muy italiano del equipo de Allegri, que minuto a minuto fue apuntalando la táctica en función de cualquier circunstancia contraria a sus intereses.

Sin ocasiones

Menguaron las ocasiones del Barça y se magnificó el empate de la Juventus, que previsible y desenfocado fue incapaz de repetir la memorable eliminatoria del pasado año. Por no haber, ni hubo la agitación habitual del público italiano, quizá todavía en estado de shock por la eliminación de su selección la semana pasada para el Mundial de Rusia

El paso adelante de los italianos para decidir el partido no llegó gracias a una mano prodigiosa de Ter Stegen en la prolongación. Segundos después, el pitido final y dos conclusiones: siguen sin despejarse las dudas que genera el Barça, sobre todo, cuando deba emplearse en partidos de mayor fuste, y la Juventus de esta temporada dista mucho de torneos anteriores. Y todo con el Valencia a la vista, por lo que mejor disfrutar ahora de la clasificación, que con el nivel que algunos equipos están demostrando en esta primera fase, ya nadie es capaz de afirmar si tiene su mérito o no.