Menú Buscar
Los jugadores del Barça celebran el gol de Luis Suárez / EFE

El Barça vence e inicia la cuenta atrás

Los azulgranas saldan con triunfo la exigente salida ante el Eibar y ven más cerca el título de Liga (0-2)

5 min

Un paso más, una jornada menos. Sin miramientos y con el equipo de gala a tres días de visitar Stamford Bridge, el Barça saldó con triunfo una de esas enrevesadas visitas donde se ganan las ligas. Intentando olvidar el compromiso europeo ante el Chelsea, los azulgranas contaron en Ipurua con un excelente ensayo de cara al enfrentamiento del martes en Londres ante un Eibar que exigió hasta el final pero que nada pudo hacer para sorprender al líder (0-2).

A 13 jornadas para el final, y a falta de lo que haga el Atlético este sábado ante el Málaga, el equipo de Ernesto Valverde se aseguró como mínimo mantener su ventaja de siete puntos al frente de un campeonato que cada día está más cerca. Lo está por partidos como el de Ipurua. En un coqueto estadio que respira fútbol por los cuatro costados y que evoca imágenes más propias de campos británicos, la lluvia, la diminutas dimensiones y la intensa presión que siempre imprime el conjunto de José Luis Mendilibar propiciaron una de aquellas visitas trampas donde los puntos se escapan en un visto y no visto salvo si se toman las precauciones necesarias.

Precavido para evitar sobresaltos innecesarios, el 'Txingurri' fue con todo y apostó por el once de gala en la visita a un campo donde solo tres equipos habían logrado vencer hasta la fecha. Con Piqué y Umtiti en el centro de la zaga, Busquets en el centro del campo acompañado de Iniesta y con la dupla Suárez-Messi al frente del ataque, los azulgranas se encontraron con un ensayo perfecto de lo que les espera --salvando las diferencias-- en su visita a Stamford Bridge. En un estadio de disputas continuas, sin tregua y con un rival que lo fio todo a las segundas jugadas y a su trabajadísima presión alta, el Barça tuvo que recurrir a su versión más coral, a la par que pragmática, para no firmar su tercer tropiezo consecutivo.

Luis Suárez celebra el primer gol del Barça / EFE

Luis Suárez celebra el primer gol del Barça / EFE

Messi va por faena

Con un aviso en forma de remate de Cote a los 58 segundos, el Barça estuvo cerca de asfixiarse con la presión de un conjunto armero que salió en tromba en busca de la gesta. En un inicio de muchos errores, de dudas y de poca claridad, el único que encontró los espacios que no existen en Ipurua fue el de siempre. En una acción iniciada por Busquets en el centro del campo, Messi cogió el balón, avanzó, alzó la vista y encontró un ínfimo hueco por el que filtró un pase superlativo que Luis Suárez no desaprovechó tras regatear a Dimitrov y marcar a placer (0-1, 15').

Messi rodeado de rivales

Messi rodeado de rivales / EFE

A pesar de asestar el golpe en el que fue prácticamente el primer aviso culé, los azulgranas siguieron sin encontrar un solo respiro e incluso vieron como el larguero evitaba la igualada tras un disparo de Orellana (18'). Exigidos en cada lance, la mínima ventaja en el marcador cada vez parecía más exigua y más cuando Messi no pudo ampliar la diferencia al estrellar su decimoquinto balón al poste en competición liguera tras la enésima combinación con Suárez (36').

Ejercicio de supervivencia

Envalentonado por la grata imagen y el buen trabajo realizado en el primer acto, el Eibar saltó al tapete de Ipurua en la segunda mitad dispuesto a ser más protagonista del duelo. Asumiendo a ratos el balón, buscando llegar por bandas y generar peligro con el centro lateral, una de sus principales características, los vascos fueron poco a poco encerrando al Barça en su propio campo aunque sin rubricar su dominio en ocasiones de gol.

Piqué disputa un balón durante la primera mitad

Piqué disputa un balón durante la primera mitad / EFE

Cuando más compleja se puso la situación, dos amarillas del todo evitables por parte del local Orellana dejaron al Eibar con diez, y con Mendilibar expulsado en la grada, dando un necesario respiro al conjunto culé. La polémica expulsión (66') desconcertó a los armeros y benefició a los azulgranas, cómodos hasta el final de un encuentro que Jordi Alba cerró a falta de tres minutos (0-2, 87').