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Neymar junto a su padre en una imagen de archivo

El Barça y el dilema de los 222 millones de euros

El club sigue meditando cómo suplir la baja de Neymar con el dinero de su cláusula

4 min

Los Neymar juegan y el Barça espera. Así podría definirse el que ya se ha convertido en el pasatiempo del verano. En un mercado estival cargado de turbulencias, donde los esperados fichajes no se están produciendo y los problemas extradeportivos se están acumulando día tras día, el nuevo Barça se mostraba tranquilo y preparado para sobrevivir a la tormenta a base del tridente como venía haciendo en los últimos años. Pero eso ya no será posible. 

Con el trío ofensivo una vez más al rescate del caos en el que vive sumido el club en los últimos años, Valverde y la junta directiva se las prometían felices antes de iniciar una gira en Estados Unidos que, una vez terminada, ha visto desatada la tormenta en forma de una salida tan inesperado como caótica.

Lejos de la idílica imagen que presentaban Messi, Suárez y Neymar, que hacía impensable imaginar un ataque azulgrana sin la presencia de los tres, la salida del brasileño al PSG ha roto todos los esquemas. De la frase “Neymar no se vende” al “si quiere irse que pague la cláusula y se vaya”, ambas pronunciadas por Josep Maria Bartomeu, han pasado tan solo unos días, suficientes para dejar al descubierto una vez más la deriva y desorientación de una junta que no solo no ha sabido fichar ni vender sino que tampoco ha logrado retener a una de sus estrellas.

El juego de Neymar sénior

Tratado como si fuera una estrella del rock, la imagen del padre de Neymar en el autocar del club bajando al más estilo futbolista mediático mostró el absoluto control que tenía de la situación. Ni las múltiples reuniones de los miembros de la junta con él ni los continuos intentos por convencerle han servido para que cambiara un ápice su postura. Este ha sido su juego. Una estrategia que le reportará cantidades imponentes de dinero con una prima por el fichaje de su hijo de 40 millones de euros sin que el brasileño haya disputado un solo minuto.

Neymar junto a su padre en un avión privado

Neymar junto a su padre en un avión privado

No obstante, antes de su salida rumbo a París, el padre de Neymar quiere lo que le pertenece. El brasileño espera percibir los 26 millones de euros que acordó hace una temporada con el Barça en una nueva prima y el club tiene, como plazo máximo, el 31 de julio de 2017 para abonar la cantidad. Esta vez por su función en la continuidad de su hijo hasta 2021, algo que, un año después, queda patente que no ocurrirá.

El problema se alarga

Si suficientemente complicado está siendo para Bartomeu y compañía mantener el tipo ante la salida de Neymar, la llegada de los 222 millones de euros de la cláusula del brasileño a las arcas del club no será ni mucho menos un alivio con un mercado repleto de clubes que esperan con ansias los movimientos azulgranas para sacar tajada por medianías.

Con la obligación de suplir la salida del jugador, un mes de mercado debe ser suficiente para que la junta logre cerrar los refuerzos necesarios que hasta la fecha no han conseguido, en un verano donde el Barça ha visto debilitada su imagen tras quebrarse la idílica estampa del tridente a base de billetes directos desde Qatar.