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Leo Messi volvió a ser determinante con un nuevo gol / EFE

El Barça dice la suya en Bilbao

Leo Messi lidera un trabajado triunfo ante un Athletic que exigió a los de Valverde hasta el final (0-2)

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En unos días convulsos donde todos quieren imponer su ley, quien la somete sin grandes esfuerzos en el ámbito futbolístico es el Barça. Como y cuando quiere, bajo el imperativo de Leo Messi, los azulgranas lideran con mano dura una competición futbolística en el que se impone el más regular y, hasta la fecha, no hay ningún conjunto que desprenda la fiabilidad y firmeza que exhibe el conjunto azulgrana en cada una de sus apariciones.

Cierto es que no es el equipo más atractivo del momento, tampoco el que tiene más encanto ni el más sugerente pero sí el más fiable de los 20 equipos que componen La Liga. En sus primeros meses en el banquillo del Barça, Ernesto Valverde ha dotado al conjunto azulgrana de una aptitud que no se recordaba en Barcelona y que parece más que necesaria a la hora de conquistar títulos

Al Barça ya no le hace falta ser mejor que el rival. O al menos no durante los 90 minutos. Le basta con chispazos, una solidez defensiva inaudita y con el talento del de siempre, el que nunca falla ni tampoco descansa. Bajo la batuta de Messi, los azulgranas superaron la peliaguda visita a San Mamés frente a un Athletic que volvió a exigir de lo lindo hasta el último instante (0-2).

La firma de Messi

En una mini tregua de lo que supondrá cada salida del Barça, Bilbao era la visita más amable que le espera al club catalán por el resto de España, en el ambiente de San Mamés solo se respiraba fútbol. Y de eso el que más sabe es Leo Messi. Rompiendo esquemas, pizarras o planteamientos tácticos, el argentino parece jugar su propio partido, ajeno a lo que ocurre a su alrededor, sin una posición fija y con la única misiva de ser jornada a jornada el mejor y resolver la contienda de los suyos. En Bilbao, el plan volvió a funcionar.

Disputa por el balón durante el encuentro entre Athletic y Barça

Disputa por el balón durante el encuentro entre Athletic y Barça / EFE

Frente un Athletic que no entiende de dinámicas ni de malos resultados cuando recibe al Barça, los de Valverde tuvieron que sufrir de lo lindo para obtener tres puntos fomentados en un gran trabajo defensivo. En el regreso a casa del Txingurri, los vascos no anduvieron corteses a la hora de poner contra las cuerdas a una institución en la catedral.

Mientras los futbolistas azulgranas vislumbraban un muro defensivo formado por jugadores de camiseta rojiblanca, hubo uno que encontró el espacio. Y fue a por él. Leo Messi inició una acción desde tres cuartos de campo que, tras un magnífico pase a Jordi Alba, acabó aprovechando para hacer el primer tanto del partido con un disparo raso al que nada pudo hacer Kepa (0-1, 37'). Y es que donde los demás veían una muralla, el argentino vio puerta. Las cosas de ser el mejor.

Ter Stegen y la épica

Con la ventaja en el marcador, el Barça fue aculando hasta acabar sometido por un Athletic que buscó la épica. A falta de fútbol y confianza, el inicio de los de Ziganda está siendo desolador, los locales buscaron a Aduriz a través del continuo juego directo. Sin respuesta al asedio, los de Valverde se encomendaron, un día más, al acierto de Ter Stegen. El alemán sigue prolongando su buen estado de forma con intervenciones que desesperaron a todos los presentes en San Mamés.

Los jugadores del Barça celebran el primer gol / EFE

Los jugadores del Barça celebran el primer gol / EFE

Apoyados en la fiabilidad de Ter Stegen, el Barça aguantó el tirón local y dejó que pasaran los minutos a la espera de coger en un descuido a su rival. Y lo hizo. Con el Athletic volcado en ataque, Messi lideró un contraataque que, en primera instancia, no aprovechó Suárez pero que acabó significando el 0-2 definitivo (91') gracias al cumplidor Paulinho, titular y cada vez más asentado en un equipo que empieza a creer en sus posibilidades.

Sin el mejor fútbol ni tampoco las mejores sensaciones, el Barça se fue de Bilbao como lleva haciéndolo del resto de estadios que visita, con una total fiabilidad que le permiten someter a todos aquellos rivales que han intentado frenarle el paso. El mismo que marca Leo Messi.