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Karim Benzema celebra el segundo gol del Real Madrid

El Barça claudica ante un Madrid superior

El conjunto de Zinedine Zidane volvió a vencer con mucha claridad a los azulgranas (2-0)

17.08.2017 00:49 h.
7 min

Plagado de problemas que van surgiendo día tras día, no está el Barça para remontadas históricas. Con el cupo de epopeyas agotado en aquella noche de marzo ante el París Saint Germain en la vuelta de octavos de la Champions League, la proeza de levantar un resultado tan adverso duró tan solo cuatro minutos en el Santiago Bernabéu, los que tardó Marco Asensio en volver a dejar su carta de presentación rubricando así el segundo título de la temporada para el Real Madrid (2-0, Global de 5-1).

Empeñado en recordar en cada encuentro lo que pudo ser y no fue, una decisión de aquellas difíciles de entender incluso para una junta azulgrana como la actual, Asensio dilapidó a la primera oportunidad cualquier anhelo de remontada catalana. Como si en lugar de botas llevará zapatos de cacle, el balear movió, bailó y remató al conjunto azulgrana con un nuevo disparo que se coló en el fondo de la red de la portería defendida por Ter Stegen, atónito viendo como los suyos todavía no habían entrado en el partido (1-0, 4’).

Y es que al Barça le costó horrores hacer acto de presencia en un Bernabéu con escasos turistas y repleto de madridistas, alguno ya estuvo en el Camp Nou el pasado domingo, en un ambiente festivo donde la desdicha culé fue recibida como una ocasión inmejorable para hacer sangre y agrandar aun más la brecha azulgrana con Cristiano, de morros por la sanción recibida, como espectador de lujo en un palco vip.

A ráfagas

Curioso cuanto menos es que el equipo que hace unos años consideraba el fútbol de toque anodino y hastiado, coincidiendo cuando el eterno enemigo lo realizaba a la perfección, sea el que mejor lo practica en la actualidad y que aquel que lo veneró, vivió su época de gloria con él y lo hizo suyo camine minuto a minuto, partido tras partido, rehusándolo y alejándose del mismo a pasos agigantados.

Leo Messi volvió a ser uno de los más destacados

Leo Messi volvió a ser uno de los más destacados / EFE

Mientras no hace tanto, las visitas del Barça al Bernabéu eran un monólogo de buen fútbol y dominio azulgrana, esta Supercopa de España ha puesto en liza un cambio de roles que permite al Real Madrid ganar al eterno rival con la que hasta hace poco era su moneda, desatando los oles en la grada, incluida la del Camp Nou, y disfrutando con el talento de Isco, Asensio o Modric, jugadores que hace tan solo unos años no tenían cabida en el Madrid de Florentino Pérez.

Con los fichajes del Barça en el banquillo, Sergio Roberto pasó por delante de Semedo - 30 millones - y André Gomes por Deulofeu - 12 millones - , el peligro tan solo pasó por las botas del de siempre. Leo Messi, como Gary Cooper en solo ante el peligro, se enfrentó ante todos y con todo pero topó una vez tras otra con la férrea defensa madridista y el acierto de Keylor Navas.

Messi y 10 más

Con el argentino como único enviado a una guerra perdida, el paso de los minutos fue confirmando que no era día para remontadas. Más bien, todo lo contrario. La mirada perdida de Valverde y compañía se tradujo minutos antes del descanso en un vistazo al suelo, quizá para no ver una realidad futbolística y una superioridad blanca que hiere.

Tras los avisos de Kross y Lucas Vázquez, con un certero disparo al palo, fue Karim Benzema (36') quien noqueó de forma definitiva al equipo de Valverde al aprovechar un centro de Marcelo, el lateral ha sido sin duda una pesadilla en ambos encuentros, para anticiparse a su compatriota Umtiti y hacer el 2-0 con el que se llegó al descanso. 

El gol de Benzema dilapidó cualquier opción azulgrana

El gol de Benzema dilapidó cualquier opción azulgrana / EFE

A cuatro goles de la gesta, como ante el París Saint Germain pero esta vez sin Neymar, el segundo acto fue un quiero y no puedo azulgrana que se cerró con el Real Madrid alzando el título de campeón de la Supercopa de España. Mientras Messi intentaba sacarse un truco de la chistera, ni el infalible Luis Suárez, con un balón al poste que cerró su floja participación en la eliminatoria, ni el orgullo de Sergi Roberto, sin duda uno de los mejores, consiguió meter al Barça en la lucha por un título que ha significado una bofetada de realidad para un conjunto que hasta hace muy poco se creía infranqueable. 

Con todo resuelto, el Barça mejoró su imagen, asumió el control del partido e intentó tirar de orgullo para conseguir un gol que nunca llegó. Con Piqué retirándose del campo con molestias, el Santiago Bernabéu le despidió entonando el ya conocido "se queda", los minutos pasaron y pesaron como una losa para un Barça que se llevó de Madrid (2-0) una dosis de realidad para un conjunto que renunció a sus principios para verse abocado a volver a encontrarlos.

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