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Los futbolistas del Barça 'B' durante una sesión de entrenamiento / FCB

El Barça B rompe con el estilo de la casa

El fichaje de Ballou Tabla y la marcha de Sergio Gómez rubrican un cambio de política en el filial azulgrana

6 min

Días después del siempre volcánico derbi catalán, mientras el Barça presumía de otra remontada histórica y de sus posibilidades de lograr el triplete, en el RCD Espanyol se enorgullecían de la apuesta por la cantera, que se evidenció sobre el césped del Camp Nou tras haberlo hecho en el partido de ida con en ese suave disparo de Melendo. En el todo o nada copero, mientras Ernesto Valverde disponía para el partido de nueve canteranos, Quique Sánchez Flores contaba con 12.

La comparativa con el eterno rival catalán volvió a alejar, un poco más, el ya difuso recuerdo de aquel 25 de noviembre de 2012, cuando 11 futbolistas formados en La Masía vencieron al Levante de la mano de Tito Vilanova y fueron la envidia de medio continente por la apuesta por una cantera que hoy sabe que la distancia entre el Miniestadi y el Camp Nou es prácticamente un abismo insalvable. El último ejemplo de ello es la marcha del juvenil Sergio Gómez, uno de los mayores talentos del fútbol base azulgrana, que ha optado por dejar el club para poner rumbo a Alemania en busca de oportunidad que ahora solo obtienen los fichajes.

Los jugadores del filial durante el último entreno de la semana

Los jugadores del filial durante el último entreno de la semana / FCB

Y lo es dada la nueva política del Barça con el filial. Ni formación ni cantera. Por ahora, tan solo fichajes. Mientras la temporada pasada se justifican las incorporaciones de futbolistas veteranos y sin un ápice del conocido como ADN Barça por el mero hecho de querer lograr el ascenso a Segunda División A, una vez conseguido el objetivo de estar en la categoría de plata la tendencia sigue siendo la misma.

Buscando talento lejos de La Masía

Con el equipo en posiciones de descenso en la conocida Liga 123, un hecho que no debería asustar a nadie teniendo en cuenta la histórica dificultad de la categoría donde compiten históricos como Sporting, Zaragoza, Osasuna, Oviedo y Cádiz, el equipo de Gerard López ha visto en el mercado de invierno la oportunidad para seguir con su nueva política de fichajes que nada tiene que ver con la que se espera de un filial al uso que debe formar jugadores para que se incorporen al primer equipo.

Entre los 15 jugadores más utilizados por Gerard López en este inicio de temporada, 11 son incorporaciones realizadas en las últimas temporadas que no tuvieron con anterioridad presencia en el fútbol base azulgrana. Los Arnáiz, Costas, Galarreta, Fali, Lozano y Vitinho se han convertido en indispensables para un filial que solo encuentra motivos para sonreír con el talento de Carles Aleñá, Carles Cucurella y Oriol Busquets (este último todavía tiene pendiente su renovación).

Ballou Tabla es la última incorporación del Barça

Ballou Tabla es la última incorporación del Barça / FCB

Como si se tratara de un club más, el filial del Barça se ha hecho en este mercado invernal con tres futbolistas que destacaban en sus respectivos clubes en busca de un talento que ahora mismo no produce. Christian Rivera y Martin Hongla, del Eibar y el Granada respectivamente, llegan al Miniestadi en forma de cesión hasta final de temporada mientras que el club azulgrana se ha hecho con los servicios de Ballou Tabla.

El futbolista originario de Costa de Marfil aterriza en Barcelona después de su estancia en la Major League Soccer en las filas del Montreal Impact y a sus 18 años contará con una cláusula de recisión de 25 millones de euros. Pero no acaba ahí. El siguiente en llegar podría ser Nahuel, futbolista del Betis que no está contando con los minutos esperados con Quique Setién.

El alto interés en mantener a toda costa la categoría ha propiciado que incorporaciones de verano como José Arnáiz, Choco Lozano, David Costas, Vitinho y David Concha no sean suficientes. Los azulgranas cerraron el pasado mercado estival con 21 fichajes y 16 bajas, cifras que distan mucho de la estabilidad y continuidad que tanto se buscan en un filial. En definitiva, la inversión de 6,1 millones de euros parece haberse quedado corta para un conjunto en el que al aficionado del Barça cada vez le cuesta más reconocer quién será el jugador que le dé alegrías en un futuro a corto plazo vistiendo la zamarra azulgrana por el césped del Camp Nou.