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El once del CF Reus en su partido frente al Almería de la jornada 32 de Segunda División / CFREUSDEPORTIU.COM

Reus contra Reus por culpa del fútbol

Un litigio con el estadio provoca que el club plante al ayuntamiento y amenace con irse a Riudoms

6 min

El CF Reus y el ayuntamiento de la localidad han partido peras. Hasta tal punto, que sus desavenencias, enfrentamientos y roces pueden acabar de la peor manera: la salida del equipo de fútbol de la ciudad con rumbo a otra localidad. Concretamente a Riudoms, un pueblecito a pocos kilómetros de Reus, que ya se está frotando las manos por convertirse en sede de la división de plata del fútbol español.

La razón de la casi segura marcha es por el litigio sobre el estadio del Reus, hasta ahora en condiciones de cesión y que el ayuntamiento que lidera Carles Pellicer (PDeCAT) decidió en marzo sacarlo a concurso para su uso —manteniendo la propiedad pública, con unas condiciones y duración de la concesión que son imposibles para la entidad rojinegra—. Los términos económicos de la licitación prevén un canon en efectivo por parte del concesionario de seis millones de euros y unas inversiones que se valoran con una cuantía mínima de tres millones de euros, entre otras, para que el aforo alcance los 6.500 espectadores.

Viabilidad por encima de todo

La reacción del club no se ha hecho esperar. A principios de esta semana el Reus hacia público que no se presentaba al concurso. En rueda de prensa lo comunicaban el presidente de la entidad, Xavier Llastarri, y el consejero delegado, Joan Oliver, el que fuera director general del Barça durante el mandato de Joan Laporta y hoy máximo accionista del Reus. “Hoy es un día triste, seguramente el más triste de los últimos cuatro años. Las condiciones establecidas por el ayuntamiento en el concurso nos impiden presentarnos. Nuestra prioridad es la viabilidad del club y las condiciones de la concesión podrían ponerla en riesgo”, dijo el presidente.

El presidente del CF Reus, Xavier Llastarri, y el consejero delegado, Joan Oliver, el día de la renuncia /

El presidente, Xavier Llastarri (izq.), y el consejero delegado, Joan Oliver, el día de la renuncia / CFREUSDEPORTIU.COM

La mejor posibilidad para el Reus era la compra del estadio, ahora de apenas 4.500 personas, pero para ello era necesario un cambio de posición del consistorio, que tasó en más de cuatro millones de euros su precio después de no aceptar una oferta a la baja por parte de la directiva. Paralelamente, se inició la reforma del estadio, pues La Liga le obligó al Reus una vez en Segunda División, en mayo de 2016, el cumplimiento de unos requisitos en el estadio para competir en esta categoría.

Motivos para renunciar

A pesar de tener aprobados los planos de reforma del Estadi Municipal de Reus (incluso habiéndolos anunciado a La Liga) y trabajar prioritariamente en esta opción, el club ha emprendido ya su camino. La imposibilidad de hipotecarse para hacer frente a las obligadas reformas de la instalación para adecuarlas a las exigencias de La Liga, o de añadir un apellido comercial al estadio o el impedimento de utilizar el espacio para otras actividades que no fuesen los partidos de fútbol del primer equipo, han hecho inviable económicamente su presentación al concurso de concesión.

“No nos queda más opción que renunciar al campo donde hemos jugado los últimos 40 años”, aseguró Llastarri. Esta renuncia obligada, además, implica la pérdida de unos 600.000 euros, que es la cantidad invertida por el club en los últimos dos años al estadio para adecuarlo a las exigencias de La Liga.

El Estadi Municipal de Reus tiene un aforo para 4.300 espectadores

El Estadi Municipal de Reus tiene un aforo para 4.300 espectadores/ CFREUSDEPORTIU.COM

En este sentido, el club ya ha puesto el ojo en Riudoms. El mismo presidente del CF Reus anunció que hay negociaciones encaminadas para la compra de unos terrenos en el término municipal. Se trata de dos opciones que no quedan lejos de la actual ubicación en Reus del Estadio Municipal: "Una está a dos minutos y, la otra, a cuatro", concretó Llastarri.

La construcción de un nuevo estadio, prevista en dos años y con un coste de unos nueve millones de euros, abriría un proceso de transición que obligaría al Reus a buscar un emplazamiento para disputar sus partidos. Desde la entidad ya se ha dejado claro que, si finalmente sale adelante el proyecto, la prioridad será hablar con el Ayuntamiento de Reus para continuar usando las instalaciones del Estadi Municipal durante ese tiempo. Y es que sin emplazamiento, no hay fútbol.