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Andrés Iniesta recibe la ovación de sus compañeros y del público del Camp Nou / EFE

Andrés Iniesta se convierte en leyenda

El azulgrana vive su último partido con el Barça en un Camp Nou entregado a su figura

20.05.2018 23:30 h.
7 min

Es definitivo. No hay vuelta de hoja. Es historia. 22 años después, aquel introvertido niño que quiso dejar Barcelona es leyenda del Barça. Un referente del fútbol mundial. Se va con la misma modestia con la que llegó. Andrés Iniesta entró a La Masía llorando y de esa forma deja el Camp Nou. Lo hace con 32 títulos más y el aplauso de unos aficionados que solo con él dejaron de lado sus colores. Con el ‘ocho’ no hay equipo ni rivalidades. Solo fútbol. Se marcha de su hogar, de su estadio, de su otra ciudad. Semanas después de anunciar su adiós, Iniesta ha vivido su última gran noche como azulgrana.

Completado su último baile, con un Camp Nou entregado para brindarle el último y definitivo adiós, el manchego ha vestido por vez final la zamarra azulgrana. No habrá más actos ni más reconocimientos. Japón --previo paso por Rusia a la conquista del segundo Mundial-- aguarda la llegada de un futbolista que no pudo contener las lágrimas en su última aparición en la Ciudad Condal. Muchos seguidores presentes en el encuentro de este domingo tampoco pudieron hacerlo.

Imagen del mosaico realizado a Andrés Iniesta

Imagen del mosaico realizado a Andrés Iniesta / FC Barcelona

Con el Barça como perfecto anfitrión, el club ha estado durante las últimas semanas a la altura de lo que significaba decir adiós a un futbolista como Iniesta. El Camp Nou no dejó de agradecer al de Fuentealbilla todas las actuaciones de nivel que ha brindado desde que debutó con el primer equipo en 2002

Un sinfín de actos

Ovacionado desde el calentamiento, recibiendo el cariño de los 84.168 espectadores desde que su nombre sonó por megafonía, desde el túnel de vestuario todas las miradas recayeron en su figura. Con un fastuoso mosaico agradeciéndole la oda al fútbol que ha hecho partido tras partido como azulgrana, hasta el rutinario y anodino sorteo de campo tuvo un punto de encanto.

Andrés Iniesta y Xabi Prieto se abrazan antes del inicio del encuentro

Andrés Iniesta y Xabi Prieto se abrazan antes del inicio del encuentro / EFE

Al lado de Xabi Prieto, quien también vivió su última noche tras toda una vida liderando a la Real Sociedad, ambos futbolistas se fundieron en un abrazo y se intercambiaron los protocolarios obsequios antes de que el Camp Nou iniciase su cántico hacia Andrés Iniesta. Aclamado en cada una de sus intervenciones, en el minuto ocho, su dorsal, una nueva pancarta se desplegó en el estadi con un sencillo pero conciso mensaje: "Gracias por tanto". 

Completados 81 minutos de su último encuentro como culé, a un buen nivel y con alguna que otra oportunidad de despedirse con gol, lo mejor estaba por llegar para el centrocampista. Finiquitada la temporada con victoria por la mínima, el espectáculo continuó sobre el tapete del Camp Nou. Turno para la fiesta de Andrés Iniesta.

Música, luces y acción

Siguiendo con la excepcionalidad que caracterizó el cierre de temporada, este domingo nadie abandonó su asiento cuando el colegiado Munuera Montero señaló el final del choque. Con un espectáculo de luces, música, bajo la dirección del DJ Carles Pérez y del animador Pep Callau, y fuegos artificiales, la fiesta llegó al césped del Camp Nou con batucada y títulos incluidos. El recién nombrado presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, entregó el trofeo de Liga a Iniesta.

Antes de eso, uno por uno fueron saltando al césped, cuerpo técnico incorporado y todos con la camiseta del capitán, festejando el doblete cosechado en una notable temporada que solo se vio empañada por la debacle inesperada de Roma. Relegada al olvido, la noche en la Ciudad Condal solo admitió las lágrimas cuando Andrés Iniesta se quitó su improvisado blindaje para dar rienda suelta a sus emociones.  

"Os llevaré en mi corazón para siempre"

Con la pequeña Valeria y su mujer Anna entregándole una camiseta conmemorativa, sus familiares le acompañaron en su adiós sobre el verde, Iniesta cogió el micrófono para decir sus últimas palabras como culé mientras sus compañeros aguardaban un último manteo con lágrimas en los ojos. "Es un día difícil. Han sido 22 años maravillosos. Ha sido un orgullo y un placer defender y representar este escudo, el mejor del mundo. Gracias a mis compañeros. Os voy a echar de menos. Gracias por todo este mes. Solo os puedo decir que os llevaré en mi corazón para siempre".

Cerrando la extraordinaria noche, los futbolistas dieron la vuelta de honor a un estadio que coreó por vez final el nombre de Andrés Iniesta; un centrocampista que paseó por su césped con lágrimas en su rostro como en aquel 1996 cuando llegó a La Masía un futbolista único que ya tiene su merecido hueco en la historia de un Barça que no olvidará la sencillez de un deportista colosal.