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El tenista Cásper Fernandez, fallecido el 9 de julio de 2017 / ACSFLORIDA

La Academia Sánchez-Casal demuestra su solidaridad

El centro barcelonés de tenis acoge estos días el torneo que homenajea al tenista Cásper Fernández, fallecido hace un año de cáncer

5 min

Hay muchos chavales que estos días disputan un torneo de tenis en la Academia Sánchez-Casal, la que creó aquella magnífica pareja de tenistas formada por Emilio Sánchez Vicario y Sergio Casal, que no es un campeonato cualquiera. Luchan por hacerse con un evento que lleva por nombre Cásper Tour, en homenaje a Cásper Fernández, otra promesa del tenis que vio truncada su vida por culpa de un cáncer con tan solo 16 años.

Se llamaba Gregorio Fernández de Clement, pero le gustaba que le llamasen Cásper. Nacido en Madrid, el joven destacó desde muy pequeño con la raqueta en sus manos y su familia decidió que lo mejor para progresar era que fuese tutelado por el padre de Feliciano López. Y allí, en el Centro Deportivo Militar La Dehesa (el padre de "Feli" fue militar), estuvo unos años en los que toda la familia López, con Feliciano a la cabeza, se encariñó del talento y de la personalidad de Cásper.

Una huella inmensa

Enérgico, divertido, apasionado, generoso, era de esos chavales que dejan huella. Dentro y fuera de las pistas. Tanto, que de ahí que el propio "Feli" lleve puesto su nombre en sus raquetas o zapatillas de tenis. O que dijese que "el momento más duro" de su vida ha sido sentir tan de cerca lo sufrido por el joven jugador.

Cásper quiso seguir creciendo en el tenis. Tras La Dehesa, su siguiente escuela de formación fue la igual de prestigiosa Academia Sánchez-Casal, aunque la decisión no fue que trasladase su vida a las instalaciones de El Prat, sino a Florida, una de las dos escuelas que Emilio y Sergio han abierto fuera de España. Y hasta allí se fue, todo energía y entusiasmo, con enormes ganas de seguir disfrutando y destacando entre los miles de chavales que practican el deporte de la raqueta.

Cásper Tour en Nueva York

Apoyo máximo y gran ambiente del torneo Cásper Tour a su paso por Nueva York / ASCFLORIDA

Pero el cáncer de huesos que se había alojado en su cuerpo comenzó a hacer mella y el 9 de julio de 2017 fallecía en Madrid. Una pérdida irreparable y una trágica noticia que dejaba al tenis huérfano, vacío sin la presencia de uno de esos chavales que sonreía en todo momento. Ganase o perdiese.

A partir de ahí, el mundo del tenis lloró su fallecimiento y quiso que su nombre fuera recordado por todos los aficionados. La Federación Madrileña de Tenis puso el nombre de Cásper a uno de los campeonatos de cadetes que organiza la entidad. Y la Academia Sánchez-Casal, con Emilio y Feliciano como padrinos de excepción, decidió organizar un tour, una serie de competiciones para chavales de entre 9 y 14 años en diferentes localidades y siempre organizadas por prestigiosos clubes.

Un torneo planetario

Este Tour se jugó primero en China y luego en Nueva York. Y ahora el Cásper Tour desembarca en El Prat, donde casi un centenar de jugadores se disputarán el torneo hasta el próximo domingo. Tras la competición en tierras barcelonesas, el nombre del bueno de Cásper llegará a Madrid (Ciudad Raqueta), Valencia (la academia Equelite, la instalación de Juan Carlos Ferrero), Atlanta, Florida y Marbella (Puente Romano).    

Lo recaudado en el circuito, bendecido por la ATP, irá destinado a la investigación del cáncer pediátrico de huesos. El mismo que sufrió Cásper. Los diferentes torneos servirán por tanto para dos buenas causas: frenar enfermedades y recordar el nombre de un buen tenista. Un buen chaval.