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Hombre leyendo el periódico / CREATIVE COMMONS profesor

Aprobó la universidad y fue profesor durante 17 años, pero no sabía leer

Su nombre es John Corcoran y por fin se ha sentido con fuerzas para revelar su secreto: no sabe leer ni escribir

4 min

John Corcoran nació en Nuevo México, Estados Unidos, en el seno de una familia humilde. Sus padres siempre le animaron a conseguir todos sus sueños, haciéndole sentir un auténtico ganador. Una actitud ante la vida que le empujó hacia los estudios con la mejor motivación posible. Sin embargo, los problemas llegaron al comenzar segundo grado, época en la que los niños deben aprender a leer.

"Para mi era como abrir un periódico en chino que, al mirarlo, no sabía descifrar ni entender. A los siete u ocho años no tenía ni idea de cómo articular el problema", explica el propio Corcoran en una entrevista a la BBC. Un obstáculo que no le impidió seguir hacia delante.

Entre los peores alumnos

Ante la dificultad para entender las nociones básicas de un niño de su edad, los profesores le consideraron un alumno peculiar. Algunos incluso le sentaban en la fila de los “tontos”. Sin embargo, su interés y esfuerzo por continuar con el aprendizaje, aunque con los mismos resultados, hizo que sus tutores terminaran pasándole de curso. Una frustración que le convirtió en el alborotador de la clase y un visitante asiduo al despacho del director.

John Corcoran / FACEBOOK

John Corcoran / FACEBOOK

"Quería ser otra persona, sentía deseos de tener éxito. Deseaba ser un buen estudiante, pero simplemente no lo podía hacer", narra Corcoran. De repente, harto de avergonzar a su familia, el joven cambió de actitud por completo. Se apuntó al equipo de atletismo, sacó notas excelentes en matemáticas, mejoró sus habilidades sociales e, incluso, dio el discurso en la ceremonia de graduación. Su creciente popularidad le permitió convencer a algunos de sus compañeros para que le hicieran los deberes, pues seguía sin saber componer ni una sola oración. Y así llegó a la universidad.

Caradura y afortunado

¿Cómo sobrevivió a esta etapa? Muchos de sus amigos ya eran universitarios y le facilitaron copias de antiguos exámenes. Por suerte para Corcoran, los profesores ponían el mismo control cada año. De esta forma, además de copiar y robar los ejercicios del despacho del tutor, el joven se graduó y consiguió un trabajo como profesor, la mejor manera de seguir escondiéndose.

Sus clases se basaban en cursos prácticos, mecanografía, películas y debates entre los alumnos. Jamás escribió una palabra en la pizarra. También se rodeó de varios asistentes académicos que le ayudaron. Así sobrevivió casi una década, hasta que renunció y decidió dar clases de alfabetización para adultos. Le costó siete largos años sentirse una persona letrada, sin embargo, y como él mismo defiende: “Nadie es tonto y todo el mundo puede aprender, nunca es tarde".