Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Imagen de archivo de Vigo donde recuerdan a la tripulación del barco pesquero hundido en Canadá / EP

El último mensaje de uno de los tripulantes en el naufragio pesquero gallego en Canadá a sus padres

Raúl González Santiago era segundo oficial en el buque pero estuvo realizando tareas que no le correspondían

3 min

Raúl González Santiago fue uno de los tripulantes desaparecidos en el naufragio del pesquero gallego en Terranova (Canadá). Tenía 24 años, era técnico superior en navegación, pesca de altura y transporte marítimo y, tras realizar las prácticas correspondientes, embarcó en el buque como segundo oficial.

T

 

Telediario del día 15 de febrero de 2022 / RTVE

Sin embargo, los mensajes que envió a su familia antes de desaparecer revelan que, en realidad, estuvo haciendo unas labores que no se correspondían con las de su puesto. Según revela La Voz de Galicia, el joven explicó a sus padres que había pasado veinte horas seguidas trabajando en la bodega del barco. 

Labores que no le tocaban

La familia de Raúl González Santiago, vecino de Cangas, ha querido denunciar estos hechos "en señal de reivindicación hacia los que tienen una formación específica como la de él". Explican que no le correspondía estar en la bodega moviendo pescado, por lo que se muestran de lo más molestos por la falta de información y reivindican el trabajo de su hijo.

Su nombre se encuentra en la lista de desaparecidos, cuyos cuerpos no han sido rescatados. Y eso es lo que más lamenta su familia, ya que defienden que cada uno de los miembros de la tripulación tienen que ocupar el puesto que les corresponde. Por eso no se entiende que Raúl realizara otras funciones fuera de sus responsabilidades como segundo oficial. 

La historia de Raúl

Raúl nació el 12 de febrero de 1998, por lo que el pasado 12 de febrero cumplió 24 años en aguas de Terranova, Canadá. Lo celebró por teléfono con su madre y sus hermanos, pocos días antes de verse envuelto en el trágico naufragio. Su gran ilusión era convertirse en capitán de un atunero

Con esta intención, tenía previsto matricularse en junio para continuar su formación. Esta era la segunda vez que se enrolaba en la campaña de Terranova. El joven quería seguir vinculado al mar, pero en otras labores que no fuera la pesca, aunque el golpe de mar que engulló la embarcación se llevó consigo también sus sueños en cuestión de minutos.