Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Tino, el desaparecido de Gijón /SOSDESAPARECIDOS

Se cumplen cuatro años de la desaparición de Tino: "Tengo que ir a Egipto a desenterrar una cosa"

El joven se fue de casa en zapatillas, sin documentación ni dinero: la última vez que habló con sus padres, le dijo a su madre que tenía el demonio en casa

3 min

Celestino Puente, más conocido como Tino por sus amigos y familiares, desapareció la tarde del viernes 30 de setiembre de 2016. Sus padres todavía hoy se preguntan qué le pudo ocurrir. De ese día recuerdan que su hijo se levantó diciendo cosas inconexas y que poco después se fue de casa en zapatillas, sin documentación y sin dinero.

"Tengo que ir, solo puedo hacerlo yo. Tengo que ir a Egipto a desenterrar una cosa". Al parecer, esto fue lo primero que dijo cuando se despertó en su casa de Gijón (Asturias). Acto seguido, se marchó. 

Desaparición

Sus padres, Alfonso y María,  lo esperaron todo el día. Pensaron que volvería, pero no lo hizo acudieron a la comisaría de Policía Nacional para interponer la denuncia por su desaparición.

Puente, tiene 28 años, mide 1,75 m y pesa 75 kilos: cuando se fue llevaba un pantalón corto de rayas, camiseta blanca y zapatillas de esta por en casa. La última vez que escucharían su voz fue desde una cabina de teléfono. Le dijo a su madre que huyera, pues "tenía el demonio en casa".

Seis años sin saber nada de su hijo

Alfonso y María intentan encontrar algo que les pueda llevar a Tino. Según exponen, lo único diferente que hubo en la vida del asturiano en los últimos meses, fue una peregrinación a Santiago: haciendo el Camino conoció a una mujer de origen hindú. A su regreso, destacan que su hijo se pasaba las horas en el ordenador, un dispositivo que jamás fue registrado por los investigadores.

 Lamentan que las autoridades ya no le estén buscando. Al parecer, la investigación se detuvo tras una batida por tierra, mar y aire después de que una mujer dijera que lo había visto en la playa de La Ñora, en Villaviciosa. Dos años después, otra mujer lo vería en las Ramblas de Barcelona. Desde entonces, nunca más han vuelto a saber nada de él.