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Piedras de cocaína / EFE

Pierde una bolsa con 40.000 euros en cocaína y llama a la policía para recuperarla

El joven advierte a las autoridades de su percance después de enfrentarse con el personal de la estación

3 min

Llamar a la policía en caso de perder una bolsa en el tren es lo que haría cualquiera con tal de recuperarla. Menos común es hacerlo si en el equipaje uno lleva varios kilos de cocaína.

Eso es lo que hizo el joven Darren Barnwell, que, a sus 20 años, preguntó a los agentes si podían recuperar la bolsa en la que llevaba 40.000 euros en la mencionada droga.

 

El dublinés puntualiza que se dio cuenta nada más bajar del tren en Kent (Irlanda). Cuando quiso regresar para recuperarlo el personal de la estación le impidió volver a subir al vagón.

Con los nervios a flor de piel, el joven no vio otra alternativa que llamar a la policía para reportar la pérdida. Él tan sólo era el mensajero de unos narcotraficantes y les tenía más miedo a ellos que a las autoridades.

Fallo de memoria

La Garda, como se conoce a la policía irlandesa, ya había sido informada de que alguien había tenido una acalorada discusión en la estación de Kent por intentar recuperar un paquete que había perdido.

Barnwell ya se había delatado cuando recordó que justo después de salir del tren había entrado en una tienda cercana. Al regresar, los dependientes le devolvieron la bolsa que se había dejado. Los trabajadores no habían mirado qué había en su interior.

Detención

Cuando abandonó el local, "en estado de pánico", una patrulla de la policía lo estaba esperando y le dio el alto. Ellos sí examinaron la bolsa y descubrieron una gran cantidad de polvo blanco, que, al examinarlo, resultó ser cocaína, tal y como confesó al juez el agente al frente de la investigación, Kieran O'Sullivan.

El mismo joven se declaró culpable de poseer estupefacientes con la intención de suministrarlos a terceras personas. El juez Sean O'Donnabhain le impuso una pena de cuatro años de cárcel.

Reacción del juez

Los hechos sucedieron en 2018, pero han sido juzgados ahora por un magistrado de la ciudad de Cork. Durante los dos últimos años, Barnwell no ha vuelto a aparecer en el "radar" de la Garda, y el magistrado ha decidió conmutarle el castigo por trabajos comunitarios.

En su sentencia, el mismo juez reconoce que "el delito" cometido por el joven irlandés era "inusual".