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Una foto de archivo del pequeño Connor Horridge

Un niño de seis años muere tras ir varias veces a urgencias y no ser atendido

El pequeño ha fallecido por una septicemia que los médicos no diagnosticaron correctamente

2 min

Un niño de seis años ha fallecido por una septicemia después de acudir varias veces al hospital. El pequeño empezó a quejarse de un dolor en los oídos, pero la familia al pensar que se trataba de una dolencia común y le dio medicamentos hasta que se le pasara en unos días.

Cinco días después los dolores persistían y la familia llevó al pequeño al hospital, pero los médicos les dijeron que no había de qué preocuparse y enviaron al niño a casa. Un día después tras empeorar notablemente sus síntomas, los padres lo volvieron a llevar a urgencias, esta vez con fiebre extremadamente alta, pero allí le hicieron el mismo diagnóstico y lo enviaron de nuevo a casa.

Cuatro días después la situación se volvió irreversible cuando le detectaron al pequeño una septicemia, es decir, que la infección se le había generalizado por el cuerpo, y nada pudo hacerse para salvar su vida. La muerte sucedió hace ocho meses, pero la madre ha contado la historia ahora.

Los padres creen que un análisis más exhaustivo por parte de los médicos hubiese evitado este fatal desenlace que les ha destrozado la vida. Por su parte, el hospital admitió que hubo "oportunidades perdidas" y que debían haber avisado a un pediatra más experimentado, aunque el médico que le atendió asegura que nada hacía prever este triste incidente.