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Una foto de archivo del menor fallecido por la rabia que le contagió el murciélago

Un niño de seis años muere tras ser arañado por un murciélago

Sus padres no lo llevaron al hospital y una semana después empezó a sufrir convulsiones y a perder la sensibilidad de los dedos

3 min

Ryker Roque era un niño de seis años residente en Florida, en Estados Unidos, que ha fallecido después de ser arañado por un murciélago. El padre del pequeño encontró al animal en el jardín y lo puso en un cuboo. La familia advirtió al pequeño de que no debía tocar al animal, pero en un momento de descuido el menor se acercó y metió la mano dentro de cubo 

El animal, asustado, le araño. En vez de llevar al menor al hospital para ser atendido, el padre buscó en Google que debía hacer a lo que decidió tomar consejo de un internauta: lavar la herido del pequeño con agua y jabón durante cinco minutos.

Sin que sus padres lo supieran, Ryker había sido contagiado de rabia por el animal y no llevar al menor a un centro médico supusó una decisión fatal para el desenlace final. Durante los primeros días, el menor se encontraba bien y además pidió a sus progenitores no acudir al hospital porque tenía miedo a las vacunas.

Una semana después, Ryker empezó a perder la sensibilidad en los dedos y a tener dolores de cabeza. Además, empezó a alucinar y convulsionar, lo que asustó a su familia que finalmente lo llevó al hospital. Cuando el padre de Ryker explicó a los médicos el episodio sucedido con el murciélago, los médicos diagnosticaron, tras varias pruebas, que el menor había contraído la rabia.

Cuando el virus llega al cerebro combatirlo es casi imposible. Los doctores aplicaron un tratamiento experimental que había salvado la vida de otros dos niños anteriormente, pero desafortunadamente Ryker no tuvo el mismo final. 

La familia ha agradecido las donaciones a través de un comunicado: "Nos entristece mucho comunicar que Ryker perdió su lucha la pasada noche. Él sigue siendo un ganador en nuestros corazones. Gracias por vuestros rezos, preciosas palabras y generosas donaciones. Ha significado un mundo para nosotros. Ahora nuestro pequeño bebé es un ángel".