Menú Buscar
Una foto de archivo de dos implantes mamarios

Una mujer se extrae sus implantes mamarios viendo un tutorial de Youtube

Tras meditarlo durante mucho tiempo, decidió someterse a una operación casera usando hielo, desinfectante y un bisturí

3 min

Tonia Rossington es una mujer de 49 años que ha reconocido haberse quitado los implantes mamarios en su propio hogar y con sus propias manos. Tonia se cansó de ellos, y decidió tomar cartas en el asunto. Buscó un tutorial en Youtube de cómo realizar una intervención quirúrgica en su casa y tras analizarla minuciosamente procedió con éxito. 

La mujer estaba desesperada por deshacerse de sus pechos y no podía permitirse el coste de la operación, alrededor de 3.000 libras, por lo que decidió utilizar sus propios medios. Bisturí, hielo, desinfectante y mucha sangre fría. La historia ha conmovido a todo Reino Unido y se ha hecho viral en pocas horas.

Aumentó de pechos en 2004

 

Rossington, natural de Skegness, se sometió a una operación de aumento de pecho hace 14 años, en 2004, en Bruselas. "Los pechos grandes estaban de moda y pude tener tres hijo" explica la inglesa y añade: "Pensé que eran geniales, pero esa sensación pronto desapareció", relata. Tonia empezó a perder peso y los implantes quedaban demasiado grandes en su figura. 

Visitó a su médico para pedirle ayuda, pero éste le informó de que el sistema público de salud británico sólo podía retirar las prótesis mamarias si éstas se rompían o suponían un peligro para su salud. Así, hace dos años comenzó a darle vueltas a la idea de quitarse los implantes sin recurrir a la ayuda de profesionales médicos. "Tengo un estómago bastante fuerte y sabía que podía sacarlos", asegura.

Anestesia y manos a la obra

Tras meditarlo durante un largo tiempo y visualizar muchos tutoriales de operacione, Tonia se anestesió la zona con hielo y se hizo una incisión para extraer los implantes, uno de los cuáles parecía haberse roto. Según ella misma cuenta, no sintió ningún tipo de dolor, algo que ella cree que se debe a la primera operación en la que los nervios podrían haber quedado dañados. 

 

Después, se puso unos apósitos y condujo hasta el hospital más cercano, dónde los médicos limpiaron y suturaron las heridas y, tras un escáner, comprobaron que, efectivamente, los implantes ya no estaban. 

Naveen Cavale, de la Asociación Británica de Cirujanos Plásticos Estéticos, ha asegurado que la operación casera a la que se sometió Rossington implicaba un tremendo riesgo y que podría haberse dañado distintas arterias y provocado una grave infección