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Edificio residencial de Mariúpol tras los bombardeos de las tropas rusas /EP

Un militar ruso, en busca y captura por violar a una mujer en presencia de su hijo

El soldado irrumpió en el interior de una vivienda de la región de Kiev en evidente estado de embriaguez y mató al marido de su víctima de un disparo

3 min

Las autoridades ucranianas ya han identificado al militar ruso desplegado en Ucrania acusado de violar repetidamente a una mujer de la región de Kiev ante la presencia de su hijo y tras haber matado al marido de su víctima con un arma de fuego. El soldado, se encuentra en búsqueda y captura y de él pende una orden de detención ante el tribunal.

Según la fiscal general de Ucrania, Iryna Venediktova, el hombre, que se encontraba en evidente estado de embriaguez, irrumpió en una vivienda de uno de los pueblos del distrito de Brovarsky, donde residía la familia y disparó al dueño. Acto seguido, junto a su compañero, abusaron sexualmente de forma reiterada a la esposa del civil asesinado, amenazándola con violencia y armas: las coacciones también se hicieron extensivas al hijo de la pareja.

La fiscal general ucraniana informa de una orden de búsqueda y captura 

Por medio de una publicación en su perfil de Facebook, Venediktova ha anunciado que el militar ruso, autor del delito, está imputado por violar las leyes y costumbres de la guerra. Por todo ello, “está en búsqueda y captura y se ha presentado una orden de detención ante el tribunal”.

Asimismo, la fiscal alienta a la ciudadanía de su país a dar con los invasores rusos y a hacer que el peso de la ley recaiga sobre ellos: "¡Encontremos a cada villano y hagámoslo responsable con toda la rigurosidad de la ley!", prosigue.

Publicación de la fiscal /FACEBOOK
Publicación de la fiscal FACEBOOK

 

El caso de Anastasia

Otra mujer ucraniana, Anastasia Tarán, ha contado cómo en Irpin, otra de las ciudades sitiadas por las tropas de Vladimir Putin, los soldados del Kremlin “violan a las mujeres” y disparan a los civiles que se “esconden en los sótanos”. Por suerte, ella logró huir de la localidad y encontró refugio en otro municipio a los pocos días de que diera comienzo la ofensiva en el país.

Desde, Lviv, la ciudad más grande cercana a Polonia, la joven de tan solo 30 años reconoce que se siente más tranquila, a pesar de confesar que le da miedo el silencio. “Me da miedo salir a la calle, siempre voy buscando refugio”, revela.