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Agentes de la Guardia Civil detienen a un hombre / EP

Un hombre se enfrenta a 10 años de prisión por violar a su pareja

La víctima había sufrido malos tratos por parte de una pareja anterior, mientras el acusado ya había sido condenado por una agresión sexual

4 min

Fiscalía pide 10 años de prisión para un hombre acusado de agredir y violar a su pareja, tras atarla, en el domicilio que compartían en el municipio de O Porriño (Galicia). Del mismo modo, el tribunal también quiere imponerle la prohibición de acercarse a menos de 500 metros o comunicarse con la víctima por un período de seis años.

Además, también pretende que se le decreten otros seis años de libertad vigilada tras su salida de la cárcel. Por su parte, el abogado de la defensa ha pedido la libre absolución de su cliente al entender que los hechos de los que le acusan "no han sido probados", pese a que el hombre ya había sido condenado anteriormente por una agresión sexual a otra mujer.

Versiones contradictorias de los hechos

En la vista oral se han escuchado dos versiones contradictorias. Por un lado, el acusado ha negado los hechos que se remontan al 18 de noviembre de 2018, al igual que hizo desde el principio de la investigación. Mientras, la mujer asegura que la pareja se encontraba frente a un bar donde protagonizaron una "fuerte discusión" y, según su testimonio, él la golpeó, la agarró del pelo y le arañó la cara.

Posteriormente, cuando ya se encontraban en el domicilio que compartían con la madre y el hermano del acusado, iniciaron otra discusión a raíz de la intención de la mujer de abandonar la vivienda. En ese momento, el hombre la habría agarrado por el cuello antes de forzarla a mantener relaciones sexuales atándola por las manos.

Dudas con el origen de las heridas

El fiscal considera que esta declaración es "persistente y verosímil" y que la mujer carece de "un móvil de resentimiento o de otra índole". En cambio, el acusado negó la agresión, aseguró que su expareja se "autolesionó" y reconoció haber mantenido relaciones sexuales consentidas, pero el día anterior al supuesto ataque.

Su madre y su hermano declararon a su favor y negaron la agresión, aunque los forenses han señalado que las lesiones que presentaba la mujer eran "compatibles" con su relato de los hechos. Eso sí, también han puntualizado que "no se puede descartar" que se las hubiese autoinflingido, pero esto les parece "bastante raro".

Por si fuera poco, la víctima había sufrido malos tratos por parte de una pareja anterior y con la que había tenido tres hijos. Por ello, era objeto de seguimiento por la Guardia Civil al ser un caso de riesgo y tener en vigor una orden de alejamiento. En una de esas visitas rutinarias de comprobación, la mujer aprovechó para denunciar estos hechos.