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La Audiencia de Sevilla, donde se ha juzgado al 'loco del chándal' / EP

Condenado a 18 años el 'loco del chándal' por incendiar una casa con una mujer dentro

Trató de quemar viva a la hermana del exalcalde el municipio en el que residía, al culparlo de las manifestaciones celebradas contra su presencia

6 min

La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a 18 años de prisión al loco del chándal, acusado de incendiar la vivienda de la hermana del exalcalde del municipio sevillano de Almadén de la Plata, José Luis Vidal, cuando la mujer se encontraba dentro.

Los hechos ocurrieron en marzo de 2017, cuando el individuo trató de quemar a la entonces juez de paz de Almadén como venganza hacia Vidal por permitir concentraciones en el municipio contra su persona: el acusado estuvo condenado a 169 años de cárcel por varios delitos pero anticipó su excarcelación por la derogación de la doctrina Parot.

La sentencia de la Audiencia

En la sentencia, el tribunal condena al acusado por un delito de incendio con peligro para la vida de las personas. Por ello, le ha impuesto 18 años de prisión, una orden de alejamiento de 500 metros durante 19 años, una indemnización a la afectada de 20.000 euros y 11.180 euros más por los daños ocasionados en la vivienda.

Además, prohíbe que el condenado sea clasificado en tercer grado antes del cumplimiento de la mitad de la pena impuesta. Todo ello porque la Audiencia considera probado que los hechos "deben enmarcarse en el odio y la inquina que el procesado desarrolló contra el entonces alcalde y su familia".

La fijación por el exalcalde

El loco del chándal fue condenado a 169 años de cárcel por cometer un asesinato; seis delitos de asesinato frustrado y un delito de asesinato en grado de tentativa. Su excarcelación se anticipó al acogerse a los beneficios penitenciarios reportados por la derogación de la denominada doctrina Parot, tras lo cual decidió instalarse en la localidad de Almadén, donde su madre poseía una vivienda.

Eso "provocó un enorme malestar e inquietud entre sus habitantes, especialmente entre la población femenina", y motivó que se produjera alguna manifestación o concentración a lo largo de 2013, cuando era alcalde José Luis Vidal. Eso llevó al acusado a personalizar en él "las reacciones adversas de las que fue objeto", con procedimientos penales abiertos por los que también fue condenado.

Lo pagó con la juez de paz

El acusado "hizo extensiva" esta "animadversión" a la familia del exalcalde y "fundamentalmente" a su hermanas, entre las que se encuentra la perjudicada. En esa época ejercía el cargo de juez de paz de la localidad y tuvo que "notificarle y darle traslado de la petición efectuada por Fiscalía por la que le solicitaba dos años de prisión.

Por ello, aún fijó más "su atención y personal aversión hacia ella". Sobre las 1.42 horas del 12 de marzo de 2017, el procesado se dirigió a la vivienda de la víctima "con conocimiento de que la misma", de 61 años de edad en el momento de los hechos, "presentaba serios problemas de movilidad".

El intento de asesinato

"Con ánimo de atentar contra su integridad, roció con gran cantidad de gasolina la puerta, que era de madera y constituía la única vía para entrar o salir de la vivienda, así como las ventanas adyacentes a la misma, también de madera, con persianas de plástico y rejas metálicas que impedían el acceso, procediendo a prender fuego a la sustancia esparcida" y abandonando el lugar a continuación.

"Se produjo el efecto de la combustión y se generaron dos focos de ignición, uno en la puerta de entrada y otro en la ventana derecha de la vivienda. Eso generó unas llamas y humareda que se propagaron al interior de la vivienda, donde se encontraba la perjudicada y víctima, quien se vio así atrapada al estar las vías de salida anegadas por el efecto del fuego".

Salvada por los vecinos

La Audiencia considera que los hechos perpetrados por el acusado son "de una gravedad extraordinaria" y "la propia acción incendiaria en la condiciones descritas" en la sentencia "denota un propósito de atentar contra la integridad física e incluso la vida" de la perjudicada.

El tribunal agrega que "la inmediata intervención de los vecinos y unos jóvenes que pasaron por el lugar casualmente, que procedieron a sofocar parcialmente el fuego con una manguera y derribaron la puerta de entrada, lograron poner a salvo" a la hermana del exalcalde, quien sufre trastorno de estrés postraumático crónico, irreversible y permanente.