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Ratón de laboratorio / CREATIVE COMMONS

Crean un cerebro híbrido de ratón y humano

El objetivo de este experimento es recomponer los cerebros humanos que hayan sufrido algún daño o deterioro

3 min

La ciencia avanza a pasos agigantados. Y sino que se lo digan al grupo de científicos que ha logrado implantar un mini cebrero humano en el interior del cráneo de un ratón. Aunque parezca el argumento de una película de ciencia ficción, el experimento es totalmente real y ha obtenido resultados de lo más satisfactorios.

Tal y como han explicado los responsables del estudio, que ha sido publicado por la revista Nature Biotechnology, el cerebro del ratón es capaz de suministrar al del ser humano la sangre y los nutrientes suficientes para sobrevivir. Además de comunicar los tejidos de ambas fuentes.

Un trabajo prometedor

El proyecto comenzó hace ya varios meses con el cultivo de las células del cerebro humano. Con el tiempo, éstas formaron el llamado orgánulo, es decir, una estructura que forma parte del citoplasma de las células. Todo ello reduciendo a la vez su tamaño para poder integrarlo en la cabeza del ratón. Un equipo de científicos ha conseguido, incluso, que estos mini cerebros desarrollen también sus propios vasos sanguíneos.

Muestras de laboratorio / CREATIVE COMMONS

Muestras de laboratorio / CREATIVE COMMONS

El objetivo de la investigación no es otro que tratar cerebros humanos que hayan sufrido algún tipo de daño o deterioro cognitivo. Una función para la que todavía queda mucho trayecto por delante. Afortunadamente, parece que este no tiene obstáculo alguno. Numerosas pruebas han demostrado que la creación de un cerebro híbrido no tiene por qué influir en el comportamiento, la conciencia o la inteligencia del sujeto.

Experimentos con otros animales

No es la primera vez que la ciencia recurre al reino animal para crear híbridos con humanos. Hace tan solo unos meses, la Universidad de Standford creó el primer cruce entre un ser humano y una oveja, aunque el embrión se destruyó a los 28 días.

Un caso similar al liderado por el Instituto Salk de California, que realizó su propia hibridación con un ejemplar de cerdo, también a nivel embrionario. Al igual que el proyecto anterior, el propósito de ambos es desarrollar animales con órganos humanos para así acelerar la lista de trasplantes. Un trabajo para muchos inquietante que demuestra la posibilidad de insertar células humanas en embriones de otras especies, sin que estas afecten al receptor.