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Imagen de recurso que ilustra la violencia de género /EP

Asesinada por su marido tras denunciarle por maltrato hasta en cuatro ocasiones

La joven denunció hasta en cuatro ocasiones las agresiones que sufría por parte de su pareja ante los Mossos d’Esquadra y la Policía Local de Terrassa

3 min

Esta es la historia de Antonella Abigail, una joven de Buenos Aires, que fue asesinada en la localidad de Terrassa (Barcelona) a manos de Adrián, su marido, el pasado 29 de julio. El cuerpo de la mujer fue hallado calcinado en un descampado en el municipio de Sant Vicenç, a 28 km de su ciudad de residencia.

Según revela la investigación del caso, tras deshacerse del cadáver, el autor del crimen se suicidó ante la atenta mirada de su hija en común, una niña de tan solo dos años de edad. Ahora, tres meses más tarde de que tuviera lugar el crimen, Matías y Ezequiel, hermanos de la fallecida, revelan cómo se enteraron de la muerte de Abi.

Silencio

La última vez que la vieron en vida fue en diciembre de 2020, en el entierro de su madre. Desde entonces, y con el regreso a España de Antonella, la terna de consanguíneos mantenía contacto diario a través de las aplicaciones de mensajería instantánea. Sin embargo, algo se torció aquel fatídico jueves de julio.

Ambos escribieron a Abigail en la jornada, aunque para su sorpresa no recibieron respuesta alguna por parte de la joven. Tras horas de silencio, Matías le preguntó a Ezequiel si no encontraba raro la actitud de su hermana. Por ello, durante dos días buscaron pistas que pudieran indicar su paradero e, incluso, visitaron los stories de sus amigas en redes sociales. Al final, uno de ellos daría con un macabro hallazgo en la prensa: el fallecimiento de una mujer que había sido quemada por su marido en Sant Vicenç.

Denúncias

Ahora, con los restos de su hermana sepultados bajo tierra, reconocen que todo se torció el 25 de marzo. En plena videollamada con Abigail, su hija se derramó por encima una taza de té hirviendo de forma accidental. Fue entonces, cuando al escuchar los insultos de Adrián, descubrieron que la joven era víctima de la violencia de éste.

Una realidad de la que también era conocera Mireia, una de las mujeres que la atendió en El Punt Lila de la capital del Vallés y que la acompañó hasta en cuatro ocasiones a los Mossos d’Esquadra para denunciar los abusos, vejaciones y agresiones que sufría por parte de su marido.Los agentes del cuerpo no la creyeron. Días más tarde formalizarían la misma denuncia ante la Policia Local de Terrassa, la cual terminó en una vista judicial. Desafortunadamente, el juez desestimó interponer una orden de alejamiento judicial. Ahora está muerta.