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Familiares de los acusados de violar a dos niñas, a las puertas de la Ciutat de la Justícia de València /EFE

Un acusado de la violación de Burjassot y una de las víctimas intentaron quedar dos días después

La conversación aportada por la defensa de uno de los cinco menores acusados pretende demostrar que las relaciones fueron consentidas

5 min

Una nueva prueba aportada por la defensa de uno de los cinco acusados de violar a dos niñas de 12 y 13 años, a una de ellas de forma grupal, demostraría la voluntad de una de las víctimas de volver a quedar con sus agresores días después del trágico suceso. Este segundo encuentro se habría producido en el mismo lugar, es decir la casa abandonada de Burjassot (Valencia), donde las jóvenes fueron agredidas sexualmente la tarde del lunes 16 de mayo.

El diario Las Provincias ha destapado una nueva conversación de Instagram entre una de las niñas y uno de los investigados que pretende probar que las relaciones mantenidas fueron consentidas y que, en consecuente, no hubo ningun tipo de agresión. Cabe recordar que los cinco menores detenidos por las violaciones fueron puestos en libertad vigilada el 19 de mayo tras pasar a disposición judicial.

Extracto del chat 

Esta comunicación entre una de las víctimas y su agresor podría cambiar el curso del caso, pues tal y como reproduce el histórico del chat publicado por el citado medio, en la conversación los dos jóvenes acuerdan una nueva cita en el mismo lugar. El intercambio de mensajes entre ambos tuvo lugar el miércoles 18 de mayo, es decir, 48 horas después de que se produjeran los abusos y justo antes de que los acusados fueran detenidos.

En el chat, la víctima responde con un “siii” a la pregunta “¿mañana vas a venir?” que le formula uno de los chicos. A continuación, se ofrece el extracto de la conversación que ha salido a la luz:

Agresor: Mañana vas a venir?

Víctima: Siii.

Agresor:  Sobre que ora?

Víctima: Pasa algo si voy sola?

Agresor: Lo que quieras. Con quien quieres que vaya?

Agresor: Pero vente pronto sabes.

Víctima: Ve con el (XXXX) y el k estuvo el lunes contigo k estuvimos los tres.

Agresor: Vale.

Una violación en manada

Fuentes del caso han apuntado que las dos niñas asistieron a una cita con sus dos agresores en una edificación abandonada. Allí,  uno de los encausados intentó mantener relaciones sexuales completas con una de las menores. Aunque esta se negó, él la obligó por la fuerza. Poco después, se añadirían otros cuatro varones que someterían a la otra niña una violación en manada. Así, una de ellas fue violada en grupo y la otra por uno de los individuos. Con todo, esta última logró zafarse de la agresión grupal y pudo dar la voz de alarma a una amiga. Fue esta quien alertó a sus padres de lo que ocurría. Acto seguido, ellos pusieron los hechos en conocimiento de las autoridades.

La Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional se hizo cargo de las investigaciones y, gracias a su pronta actuación, identificó y detuvo a los responsables  del trágico suceso 48 horas después. Al parecer, una de las víctimas contó a sus padres que todo se había tratado de una “broma pesada”, sin embargo,  la familia no hizo caso de su relato y decidió acudir con ella a un hospital. Tras ser examinada, los médicos certificaron la existencia de señales compatibles con la agresión sexual descrita por su compañera.