Quintanar del Rey (Cuenca) sigue conmocionada por la muerte de Iris y Lara, las niñas de 9 y 11 años asesinadas por su madre, Paola, una guardia civil que poco tras el crimen se suicidió.

La misma familia de la mujer pide respeto por los sucedido. La madre, Mercedes Crespo Mejías, prefiere que sea la investigación quien determine de forma fehaciente los hechos. Aun así ha desvelado algo que no se sabía hasta la fecha.

Petición de la madre

Más allá de la disputa con su exmarido por la custodia de los niños previa al crimen, Paola llevaba tiempo tratando de rehacer su vida con otra persona. Se trata de un vecino del municipio con el que mantenía una relación “complicada e inestable”, asegura su progenitora.

La noticia abre una nueva vía hasta ahora desconocida, pero Crespo insiste en que no se viertan acusaciones “en base a nada”. “Ruego a todos los medios de comunicación que han participado de este despropósito de actuaciones procedan a su rectificación”, pide a las cámaras.

Divorcio

La madre de Paola está molesta con las “informaciones vertidas e inventadas por familiares y vecinos, divulgadas por los medios de comunicación sin contrastar con la correspondiente documentación acreditativa”. Unos hechos que, recuerda, están "bajo secreto de sumario".

Sobre la relación que mantenía la fallecida con el padre de sus hijos aclara que “la relación con el exmarido estaba finalizada mediante divorcio que mi hija inició y se finalizó aproximadamente hace dos años, con un convenio regulador de mutuo acuerdo ratificado en el juzgado correspondiente".

Investigación

“Hay que dejar a los investigadores hacer su trabajo y abstenerse de enjuiciar a mi hija, cuando es presunta y hacer acusaciones en base a nada”, insiste antes de concluir la misiva dirigida a la prensa con una petición de respeto para la familia.

Las primeras investigaciones por parto de la policía señalan a Paola como la principal sospechosa. Presuntamente, disparó a las dos menores de 9 y 11 años para después quitarse la vida ella misma. Los cuerpos los halló un compañero guardia civil de la madre que, tras ver que no se presentaba a su puesto de trabajo acudió a su domicilio.