Paul Wynn, de 57 años, fue diagnosticado con cáncer ocho días antes de casarse. Los médicos le anunciaron que el tumor se le había extendido al páncreas y que le quedaban entre seis semanas y dos meses de vida. 

El hombre llevaba 21 años de relación con Alison Wynn, con quien tenía cinco hijos en común --de los 11 que había concebido en total-- y se iban a casar en la ciudad escocesa de Saltcoats el 25 de junio cuando ocurrió la tragedia.

Trágico momento

La pareja llevaba comprometida desde octubre de 2019 y su boda estaba prevista para mediados de este verano. Después de conocer el diagnóstico, adelantaron la ceremonia para poder prometer su amor en el poco tiempo que les quedaba juntos. “Si hubiera sabido que no teníamos mucho tiempo, habría intentado organizar la boda para el comienzo de la semana”, dijo la novia al medio local Ayrshire Live.

Y entonces sucedió lo inesperado. Mientras la mujer caminaba hacia el altar, vio como su prometido se desplomaba. “Cuando llegué a él, lo llamé un par de veces. No se dio la vuelta, no me miró y me derrumbé y comencé a gritar su nombre”, comenta Alison sobre el duro momento.

Hijos

Los servicios de emergencia intentaron reanimarlo con resucitación cardiopulmonar y un desfibrilador, pero fue en vano. “Parece que fue ayer cuando sucedió. Tengo que levantarme y moverme todos los días por el bien de mis hijos, pero no puedo comer”, asegura la mujer, rota de dolor.

“Paul y yo perdimos un hijo en 2004 después de que tuve un aborto espontáneo, así que me consuela un poco que él esté allí con nuestro hijo. Su madre falleció en 2020, así que al menos ahora él también está con ella”, añade Alison. “Él haría cualquier cosa por sus hijos. Todos lo amaban”, expresa la mujer.