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Ballena varada en el río Támesis, al suroeste de Londres / TWITTER

Rescatan a una ballena bebé varada en el río Támesis en Londres

El pequeño cetáceo estuvo casi cuatro horas encallado cerca de Richmond Lock este domingo

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Un rorcual Minke desorientado salió del agua salada de los mares y océanos que rodean el Reino Unido y se introdujo en el río Támesis hasta llegar a la barrera de Richmond Lock en el suroeste de Londres. La ballena bebé, de entre tres y cuatro metros de largo, quedó varada durante más de cuatro horas en la capital británica.

La autoridad portuaria de Londres, propietaria y administración competente de la esclusa de Richmond Lock donde quedó varado el pequeño cetáceo, dio la voz de alarma para liberar al animal. En la operación que tuvo lugar desde las siete de la mañana del domingo 9 de mayo trabajaron el puerto londinense, la Royal National Lifeboat Institution y el cuerpo de bomberos de la capital británica. La ballena ha sido liberada este lunes, alrededor de la una de la madrugada, en el mar.

Multitud reunida

El cetáceo despertó gran curiosidad entre la población londinense. Una multitud se reunió durante las primeras horas de la mañana junto a los puentes y orillas de Richmond Lock, en el suroeste de Londres.

La Policía Metropolitana de Londres recibió el aviso poco antes de las ocho de la mañana de este domingo tras tener conocimiento de la gran cantidad de gente que se congregó para observar el rescate de la ballena. Los agentes comenzaron, poco después de la primera hora de salvamento del animal, a controlar la multitud que observaba la operación para evitar que dificultaran la intervención de las diferentes autoridades.

No es la primera ballena del Támesis

Los rorcuales Minke, con gran distribución en el Atlántico norte y los océanos del Pacífico, nadan en pequeños grupos para alimentarse, por lo que la ballena varada este domingo en Londres podría haberse desorientado y haber acabado entrando por la desembocadura del Támesis.

Esta entrada de cetáceos por el río londinense no es la primera vez que ocurre. En febrero de 2020, se intentó rescata un cachalote que finalmente murió atrapado en el estuario del Támesis; en 2019, una ballena jorobada falleció 11 días después de haber sido avistada en el curso de agua dulce por primera vez.