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Pablo Adolfo Santa Cruz durante un evento del MVE / MOVIMIENTO VEGANISTA EMERGENTE DE BOLIVIA

Los nazis veganos, el movimiento que aspira a crecer en Sudamérica

Han tomado dos de los principios más alejados que podrían existir y tratan de florecer donde menos se podría esperar

30.10.2018 16:35 h.
3 min

El Movimiento Emergente Veganista trata de abrirse paso en varios países de América del Sur con unos ideales basados en el supremacismo y en el no empleo de animales para satisfacer las necesidades alimentarias o de vestuario de las personas. Los nazis veganos ya se han establecido en Chile, Perú y Bolivia y cuentan con un 'Inga' o 'líder metapolítico' que marca su rumbo y que se personifica en Pablo Adolfo Santa Cruz de la Vega.

La estética de su cabeza visible plasma a la perfección las ideas del movimiento. Con un bigote apreciablemente hitleriano y ataviado con una camisa negra en la que luce el símbolo del Movimiento Emergente Veganista, aderezado con corbata y brazalete verdes, De la Vega ha publicado varios vídeos difundiendo su mensaje. Cuentan con un blog en el que, además de varios escritos en los que definen sus directrices, promocionan contenido en el que se enaltece la figura de Adolf Hitler.

Simbología y creencias confusas

Todos sus dogmas provienen de un escrito de 2005 titulado “Sabiduría Hiperbórea”, en el que define esta línea ideológica como un “nuevo Nacionalsocialismo Místico”. Además de la amalgama de creencias políticas y sociales en las que se basan, este movimiento también apoya teorías conspiratorias como las visitas extraterrestres o el más básico negacionismo.

Su símbolo es una variación de la cruz gamada que ellos mismos denominan “Runa Odal” y que, al parecer, habría sobrevenido también a partir de la “Sabiduría Hiperbórea”. Como todo movimiento de este tipo que se precie, los nazis veganos también tienen su propio saludo, que consiste en levantar el brazo derecho y extender los dedos pulgar e ídice con la palma de la mano hacia delante.

Se desconoce su base social

Como ellos mismos proclaman, no son una secta, religión o partido político. Por ello determinar el seguimiento social con el que cuentan es imposible. Pese a que carecen hordas de seguidores en las redes sociales, existe una gran curiosidad acerca de los nazis veganos y de teorías alternativas que pretenden ilustrar acerca de los mismos sin demasiada claridad.

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