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La actriz Sara Montpetit / CEDIDA

Sara Montpetit: "Me parece hipócrita seguir haciendo cine cuando podría hacer algo por el planeta"

La actriz y activista medioambiental debuta en la gran pantalla con una historia ambientada en el Canadá de principios del siglo XX

9 min

Sara Montpetit acaba de debutar en el cine con Maria Chapdelaine y ya se siente en una encrucijada. Es una reconocida miembro de los movimientos ecologistas y quiere seguir dando la batalla para que los políticos y la sociedad reaccionen. Por otro lado, ama actuar.

La joven no quiere dejar de lado ninguna de sus dos facetas, pero su entrada en la interpretación es de lo más contundente. Lo ha hecho de la mano de Sébastien Pilote, un reconocido cineasta canadiense que se atreve a hacer una nueva adaptación de un clásico del país, Marie Chapdelaine.

Feminismo y vida rural

La actriz, que no tenía experiencia previa, defiende de manera sorprendente el papel protagonista y lleva el peso de un filme que recae en sus miradas y en la contemplación de una vida que se escapa, la del campo. Situada en el campo quebequés de principios del siglo XX, María ve cómo los tiempos cambian y que su familia apuesta por una vida rural, mientras cada vez más jóvenes se mudan a la ciudad.

La cinta también ha sugerido un mensaje feminista que no muchos ven, destaca Montpetit. Y es que pese a que su personaje pueda parecer tomar la opción más conservadora a la hora de decidir con cuál se queda de los dos pretendientes que tiene, opta por el más complicado, pero que le da cierta libertad. Pese a ir a en contra de los tiempos.

Crónica Directo aprovecha el estreno de Maria Chapdelaine en España para hablar con la joven sobre cómo vive su debut y dónde se siente mejor, si en el mundo ecologista o en el de las películas.

--Pregunta: ¿Cómo llegó al proyecto?

--Respuesta: Fue a través de mi vecino. Es agente de actores y recibió el encargo de realizar el casting de Maria Chapdelaine. Tuve que hacer muchas pruebas con actrices profesionales y no profesionales. Yo nunca actué frente a la cámara y el casting fue de un año y tras unas cinco o seis audiciones me cogieron.

--¿Y qué le gustó de su personaje? ¿Fue muy difícil interpretarlo?

--Me gusta mucho lo tranquila, callada  y observadora que es. Ella habla con los ojos y es muy difícil interpretar sin decir nada, solo con los ojos, porque tuve que interpretar tres imágenes distintas con solo una mirada. Pero es genial poder hacerlo al final.

--¿Entiende la situación de María?

--Creo que todos podríamos entender por lo que pasa María. Se siente en una encrucijada con muchas cosas. Siente amor y dolor a la vez, y al mismo tiempo tiene que tomar una decisión sobre su vida. Es una cosa que nos pasa también cuando somos adolescentes y pasamos a la vida adulta. Yo, que tenía 18 años cuando lo rodé, me sentí mucho como ella. Estaba con niños y hablaba con adultos y sentí también esa confrontación.

--En este sentido, ¿cree que la cinta podría interesar a la gente joven?

--No lo sé. He escuchado distintas reacciones por parte de los jóvenes. Muchos jóvenes a los que les gusta el cine han amado la película, porque se toma su tiempo para contar la historia y les ayuda a escuchar de manera distinta. A otros, en cambio, no les ha gustado tanto porque piensan que es muy larga, que no se habla mucho. Pero, de verdad, creo que es una película muy importante para estos tiempos porque cuenta una historia que vivimos también ahora mismo. Habla mucho de la familia, por ejemplo, de cómo nos escuchamos.

Sara Montpetit y Hélène Florent en 'María Chapdelaine' / CEDIDA
Sara Montpetit y Hélène Florent en 'María Chapdelaine' / CEDIDA

--Y del papel de esa chica adolescente que está en esa dicotomía de si irse a la ciudad con uno de sus pretendientes o quedarse con otro y estar al lado de la familia. ¿Definiría su personaje como feminista en este sentido o conservador?

--Creo que lo conservador es quedarse con Lorenzo, porque lo que le propone a María es vivir en su casa y no hacer nada, solo cocinar. Eutrope, en cambio, quiere que se quede y trabaje con él y construir un nuevo hogar al lado de las hermanas de María. En todo caso, desde el principio hasta el final, María tiene libertad de elección, por lo que no creo que sea conservadora.

--Esto y un trabajo rodeada de naturaleza, con la defensa del medio ambiente que usted hace, ¿le resultó gratificante?

--Sí, disfruté mucho con este proyecto. Además, muestra que no hay una especie de comparación entre el trabajo del hombre y la mujer. Los hombres trabajan en el monte y ellas cuidan los animales de la granja y no comparan quién trabaja más que quién. Sus trabajos se ven como iguales. Y me encantó rodar en el monte, fue muy inmersivo, pero no me gustaría comparar mi trabajo como ecologista con esta película.

--Pero permítanos hablar de ese compromiso que tiene por el medio ambiente. Tal vez esta película no lo haga, pero ¿cree que el cine puede ser una herramienta para transmitir este tipo de mensajes? 

--No sé si las películas tienen que difundir este mensaje. El mensaje está por todas partes, solo que los gobiernos no hacen nada. Las películas cuentan historias, como cualquier arte. El mensaje está aquí, solo que no quieren escuchar.

--¿Por qué cree que los gobiernos no hacen nada?

--Creo que están atrapados en el sistema, no tienen elección y toman decisiones estúpidas, pero si continuamos así perderemos eso que nos hace geniales que es amarnos entre nosotros, perderemos la simplicidad de la vida. Ya estamos perdiéndolo. Cada día que pasa estamos perdiendo tiempo, pero estamos en esta trampa de este sistema que sigue girando y es muy difícil salir de allí cuando hay gente que ni tan solo saben que hay un sol allí en la galaxia.

--¿Tiene esperanza en que las cosas puedan cambiar?

--Sí, creo que las cosas van a cambiar, pero no sé si de la manera correcta. Espero que la gente se alce cuando vea que esto le afecta. Pero hay gente que ni siquiera se da cuenta de que si sus casas se hunden porque sube el nivel del mar hay un problema. Aun así, creo que esto va a cambiar.

--Y en este futuro que espera que cambie, dónde se ve usted, ¿en el cine o en la política?

--Formar parte del movimiento ecologista ya es hacer política. Para mí ahora es un dilema. Me parece un poco hipócrita seguir haciendo cine cuando podría estar haciendo otra cosa por el medio ambiente. Al mismo tiempo, mi pasión más profunda es actuar, eso es lo que me gusta. Ya desde pequeña sabía que quería hacer esto. Veremos qué pasará en el futuro.