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Colaboradores de 'Sálvame' / MEDIASET

'Sálvame', un agujero negro para Mediaset

La cadena acumula una nueva demanda perdida por culpa de los comentarios vertidos en el programa presentado por Jorge Javier Vázquez

4 min

Paolo Vasile tiene un problema y se llama Sálvame. A los malos datos de audiencia que registra desde hace meses --pese a la última y ligera remontada-- se le suman las demandas que le reportan, con el añadido de los gastos en abogados que eso supone.

Hace apenas medio año la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) condenó a Mediaset a pagar una multa de 521.003 euros por culpa del programa presentado por Jorge Javier Vázquez. El organismo considera que emitió contenido mal calificado, así como contenidos inapropiados en horario protegido a la hora de hablar de Rocío Carrasco. A esto se le suman otras demandas que llevan al grupo al banquillo de los acusados.

Demandas perdidas

Antonio David Flores ya le ha ganado la batalla legal a la productora del espacio por su despido y amenaza con ir a por el resto de los responsables y el último golpe le ha llovido de Cayetano Rivera que ha ganado un nuevo juicio contra el canal.

Sálvame se hizo eco de unas fotografías publicadas hace unos años por la revista Semana en el que el torero aparecía junto a con Karelys Rodríguez, quien asegura que mantuvo una relación con él durante seis años a espaldas de Eva González. Él reaccionó airado e interpuso una demanda la publicación y al medio.

Grandes cantidades de dinero

La demanda contra la revista la ha perdido, pero ha salido victorioso con la cadena que debe pagarle 309.390,44 euros. La sentencia detalla que el programa y Mediaset como máxima responsable incurrió en un delito de daños morales, por les que deba darle 300.000 € y 9.390,44 € más en concepto de daños patrimoniales.

En Sálvame se lo tachó de “marido infiel”, y otros comentarios “relativos a una infidelidad, deslealtad y traición” a su esposa. Algo que considera "graves especulaciones vertidas sobre mi persona, dañando mi honor, mi imagen y causando un profundo daño a mi familia", detalla en la demanda.

Sentencia

La jueza admite que "este tipo de programas reconocidos por un sector de la población, tienen reglas”, tanto internas como externas, “y entre estas se encuentran las impuestas por la protección de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución". Es decir, le pone límites.

"Por más que la realidad social mute y que a los programas televisivos de crónica social o entretenimiento en su vertiente más agresiva se les permita socialmente cualquier comentario sobre la vida de las personas en tono jocoso y despectivo, el hablar de una infidelidadinfidelidad, sin consentimiento del afectado, y proclamándolo 'a bombo y platillo' es algo que deshonra al afectado y a su familia, en este caso su esposa, y su hijo, que aunque menor de edad, pudo verse determinado ante el acoso y la situación que afectaba a sus padres", indica la sentencia. Ahora la cadena puede presentar un recurso de apelación.