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Una periodista de la televisión rusa irrumpe en pleno directo con un cartel de no a la guerra /TWITTER

La periodista que protestó contra la guerra en la televisión rusa encuentra trabajo

La editora de informativos Marina Ovsyannikova ficha como corresponsal del diario germano 'Die Welt'

3 min

Marina Ovsyannikova, la periodista y editora de los informativos del Canal Uno de la televisión estatal rusa, que irrumpió el pasado 14 de maro pleno noticiario con una pancarta en contra de la invasión de Ucrania, donde se podía leer la frase “no a la guerra”, ha encontrado trabajo.

El rotativo alemán Die Welt ha anunciado este lunes su fichaje en un comunicado. La reportera será corresponsal para Ucrania y Rusia, escribiendo para el diario y para su cadena de información televisiva.

Reconocimiento a la labor de Ovsyannikova

“Marina tuvo el coraje, en un momento decisivo, de confrontar a los telespectadores en Rusia a una imagen no edulcorada de la realidad”, reza el texto difundido por Ulf Poschardt, redactor jefe del grupo Welt, quien además pone en valor la labor informativa de la editora al denunciar lo que realmente estaba ocurriendo en su país sin faltar a la verdad.

“De esta manera defendió las virtudes más importantes del periodismo, y eso a pesar de la amenaza de una represión del Estado”, asegura el directivo. Por su parte, Ovsyannikova agradece la oportunidad que le ha brindado Welt, medio al que define como garante de “la libertad”. “Como periodista, considero que es mi deber defender esta libertad”, señala.

Disidente del Kremlin

Cabe recordar que tras su abrupta aparición en pantalla, el canal cortaba la emisión del programa y pasaba a emitir un reportaje de los hospitales. Horas después, Anton Gashinsky, su abogado, daba a conocer que Marina se encontraba retenida por las autoridades del país pendiente de declarar en un tribunal de Moscú. 

En un primer momento, se pensó que la joven, de padre ucraniano y madre rusa, podría enfrentarse a un delito de 15 años de prisión, pues incumplía la ley del 4 de marzo que declara ilegales las acciones destinadas a desacreditar al Ejército y prohíbe, al mimso tiempo, la difusión pública de información deliberadamente falsa sobre el uso de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa. Finalmente, tan solo ha trascendido que se le aplicó una sanción.