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Paco Rosado EP

Muere Paco Rosado, el alma del Carnaval de Cádiz

El gaditano ha fallecido a los 73 años edad tras sufrir un infarto mientras estaba hospitalizado por coronavirus: el municipio ha decretado un día de luto oficial

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Paco Rosado ha fallecido a última hora de la tarde de este martes 28 de diciembre en el hospital Puerta del Mar de Cádiz (Andalucía), a los 73 años de edad. El óbito del gaditano ha llegado tras varios días ingresado en el centro hospitalario por un hematoma retroperitoneal, es decir, una neumonía bilateral, causada por su infección por coronavirus.

Sin embargo, el entorno de Rosado ha confirmado que el deceso del chirigotero se ha producido por una parada cardiorespiratoria irreversible derivada de la infección. A pesar de los numerosos esfuerzos de reanimación que le ha practicado el personal sanitario, no se ha podido hacer nada por salvar su vida.

Cádiz llora la muerte del maestro del Carnaval

Nada más darse a conocer la noticia de su fallecimiento, las reacciones no han tardado en llegar. El alcalde de Cádiz José María González, más conocido como Kichi, junto a numerosas personalidades y otros compañeros del Carnaval han mandado fuerzas a la familia tras el fallecimiento.

En este sentido, el primer edil ha querido recordar a Rosado haciendo gala de su compromiso social en la “defensa de los derechos de los trabajadores y de las personas más vulnerables”, además “de ser un padre y un compañero ejemplar”. El ayuntamiento ha decretado un día de luto oficial por la muerte del que ha sido uno de los maestros de la festividad en la ciudad.  

El rey de la calle 

La figura de Paco Rosado, es la de un hombre que ha vivido completamente entregado a las fiestas más populares de la capital andaluza. Compositor de los versos más sonados de las chirigotas, era también autor de agrupaciones míticas del Carnaval de Cádiz como las de Los cruzados mágicos, Los cegatos con botas, Los llaveros solitarios, Los carreros de la alianza o Los cubatas.

Y es que Paco no quería ser el pregonero oficial de la fiesta, él quería tener una calle en su nombre, como rey de la calle que era. “Sería interesante ir gestionando mi calle. Que luego vienen las prisas”, escribía desde sus redes sociales, una vez hospitalizado, con el habitual sentido del humor que le caracterizaba.