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La actriz María Pujalte / YOUTUBE

María Pujalte: “Me preocupa que cada vez nos pongamos más agresivos y depredadores”

La actriz y la nueva incorporación a la serie 'Merlí: sapere aude', Jordi Coll, explican los detalles de la segunda temporada

11 min

Las puertas de la Facultad de Filosofía se vuelven a abrir en la segunda temporada de Merlí: Sapere Aude. La serie protagonizada por Carlos Cuevas y María Pujalte estrena sus nuevos capítulos el 2 de abril en Movistar+ con la intención de "romper prejuicios" y "luchar contra el estigma social" a través de sus personajes. 

En su regreso a las aulas, Pol Rubio (Carlos Cuevas) y sus amigos de universidad se encuentran con un paraninfo en obras en la facultad. Pol entablará una relación especial con el encargado de las tareas de restauración del edificio, Axel (Jordi Coll). Además, el protagonista de Merlí. Sapere aude se reencontrará con un antiguo amigo que le traerá una mala noticia que cambiará su vida para siempre. 

María Pujalte, que continúa interpretando el papel de María Bolaño, una profesora de filosofía muy especial, da nuevos detalles del estreno junto a la nueva incorporación de la temporada, Jordi Coll

--Pregunta: Jordi, tu personaje aparece en esta temporada. ¿Quién es? 

--Respuesta: Jordi: Mi personaje se llama Axel, es el restaurador del paraninfo de la universidad, que es un espacio muy especial, y a partir de ahí empezará a tener relación con ciertos personajes de la universidad. Tendrá sus problemillas porque su mundo laboral también esconde un mundo emocional familiar importante. Ya se verá. Y es como un personaje externo dentro del mundo de profesorado-alumnado, pero que se va a relacionar con los dos mundos. 

--De hecho, se cuela a veces en alguna clase. 

--Jordi: Exacto. En las de María Bolaño, invitado por ella. Es que Bolaño es un ser especial que ya solo pasar por el pasillo, seguramente te hace girar la cabeza. 

Cartel de 'Merlí: Sapere Aude' / MOVISTAR+
Cartel de 'Merlí: Sapere Aude' / MOVISTAR+

--María, vimos que tu personaje se enfrentó a problemas de alcoholismo durante la primera temporada, ¿cómo avanza? 

--María: En esta temporada podemos decir que está en ello. Estamos cavando para para ver si salimos de del hoyo o no, y ese es el recorrido principal que va a tener ella. Hay una ayuda mutua. Entre Pol y ella, y también con el nexo de unión que significa el personaje de Jordi, Axel. Como él está entre los dos mundos, se utilizarán para sobrellevar las situaciones complicadas. 

--También en la primera temporada vimos esa relación tan especial con su hija. ¿Cómo sigue? Parece que te da un poco miedo que ella gane independencia. 

--María: Yo creo que en este momento en el que está ella de tanta vulnerabilidad, porque el tratar de superar una adicción no es un tema fácil, le surgen todas las contradicciones. Ella ha educado a su hija para que viva de la manera más independiente posible, para que sea autónoma, para que tenga relaciones. No es que no quiera eso, pero hay una contradicción porque está el monstruo de la soledad por ahí asomando, ¿no? Y entonces ella se revuelve como gato panza arriba y se contradice. Y esto a mí me resulta bastante familiar. No es que no quiera todo eso para su hija, sino que está en un momento que no tiene a qué agarrarse. Yo creo que también por ahí debajo está el miedo. El miedo a que todo eso que ella ha construido con su hija y todo lo que le ha querido inculcar luego no salga bien. 

 

 

Tráiler oficial de Merlí. Sapere aude / MOVISTAR+

--Jordi, hablando de problemas familiares, también te enfrentas a alguno. 

--Jordi: Sí. Es un negocio familiar que ya viene desde el abuelo. El padre de Axel lo hizo crecer y tiene diferentes visiones de cómo llevar ese negocio y de entender esa vocación. Estamos hablando de que son restauradores, ebanistas, y tienen este punto artístico, artesanal, manual, que es muy interesante y muy bonito. Y cada uno, de cada generación, entiende de forma diferente el trabajo. La generación del padre de Axel apuesta por la calidad de trabajo, pero con mucha cantidad de trabajo, muchas horas, toda la vida dedicada al negocio familiar y a los proyectos. Entiende más la vocación como una parte vital que debe vivir. Piensa que, si renuncia a su parte vital por el trabajo, no va a rendir lo mismo. Axel aboga por otro tipo de calidad, que se traduce en menos cantidad de horas. Son actitudes distintas y cada uno responde a una generación también. 

--La profesora Bolaño dice que el amor está condenado al fracaso. ¿Cómo viven el amor vuestros personajes en esta temporada? 

--María: Ella dice que el amor para toda la vida en pareja siempre acaba en ruptura. Es cierto que no siempre acaban así, pero ella aboga en la necesidad de aprender a quererse a uno mismo y a vivir en soledad, que yo creo que lo dice así en voz alta porque es lo que le está pasando a ella. Y tanto si estás en pareja como si no, tienes que conocerte a ti mismo y tienes que saber estar contigo mismo, porque hay partes de ti que, aunque estés en pareja, te atañen a ti solamente.  

--Jordi: En el caso de Axel, él es una persona que ya tiene su amor propio que no es para nada bajo, porque podríamos decir que tiene una autoestima alta. Lo que aprende en ese punto es quizá la generosidad que hay que tener para establecer una relación y la paciencia, el no querer obtener respuestas en un primer instante, sino dejar que las cosas vayan también como la otra persona quiere que vayan. 

--María: Esta temporada hace mucha referencia a la temática del amor. Además, habla de muchas cosas que son muy interesantes y que están muy a la orden del día, como estos debates que está habiendo sobre el amor romántico. Cuando hablamos de amor, ¿qué queremos decir con que sea para toda la vida? Hay muchos tipos de amor, empezando por el amor hacia uno mismo, y a partir de ahí se puede crear hacia fuera. Y creo que en esta segunda temporada esto se habla desde muchos puntos de vista diferente. 

--Hay un capítulo que habla de la vida normal. ¿Qué es la vida normal para vosotros en una época de pandemia? 

--Jordi: Yo, por ejemplo, me puedo adaptar a lo que llamamos la nueva normalidad. Pero ya el sólo hecho de estar deseando y esperando a que vuelva la antigua, pues ya no me hace estar normal porque tengo esta expectativa encima. 

--María: Independientemente que la vida sea de otra forma o la cotidianidad sea distinta, tenemos que hacer el esfuerzo nosotros por ser normales, y con normales me refiero a estar serenos, a considerar al otro, a ser especialmente delicados con esta situación. Sobrevuela algo que nos pone muy nerviosos a todos y está durando mucho. Un año después, seguimos en pandemia y seguimos con esta incertidumbre.

--¿Cómo lo habéis llevado?

--María: Particularmente lo he llevado bien, pero de repente hay días que son montañas rusas y que te vendrán bajones, entonces siento que todos estamos un poco así. Si nos aceleramos y perdemos la paciencia con el otro, si nos ponemos agresivos y si empezamos a echar las pestes de todo esto a los demás, mal vamos. Se oye que hay más agresividad, y no sé si es generalizada, pero esto me preocupa. Me preocupa que nos pongamos más agresivos y más depredadores.