Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Maite Galdeano durante la entrevista / JC

Maite Galdeano: "Estoy harta de mi hijo"

La exconductora de autobús estrena nueva canción y adelanta su próximo proyecto internacional

22 min

Maite Galdeano está pletórica. El estreno de su primer sencillo. Bésame, bésame, fue todo un éxito en Youtube y en redes desde su lanzamiento el pasado 19 de marzo, Día del Padre. Ella está convencida de que va a ser la “canción del verano”, y así lo explicaba a Crónica Directo.

En la conversación que este medio pudo mantener con la exconductora de autobuses, hizo también un repaso de su vida, de su futuro como cantante y de sus planes de ser ¿actriz?

 

 

Maite Galdeano cuenta sus hábitos en Crónica Directo

--Pregunta: ¿De dónde saca esa energía?

--Respuesta: Del café mañanero, que me tomo tres dobles, que no son muchos tampoco. Y es lo que me vale para estar así hasta las nueve de la noche que empiezo a bostezar. Luego ya sí que voy en declive y necesito una cama para dormir y conciliar el sueño. Pero soy de las que se despiertan a las 7.30 de la mañana con mucho remeneo y pensando en el café. La Maite solo café, café con leche desnatada sin lactosa.

--Y eso le vale para 'realities', cantar, actuar... y no descarta bailar flamenco, siempre y que le dé clases Rafael Amargo. ¿Cuándo surge esta relación con el bailarín?

--Surgió a través de Cristian [Suescun], mi hijo, que me tiene bastante hasta las pelotas. No sé qué voy a hacer con este hijo, la verdad. Estoy sufriendo un lastre bastante profundo… Remy me está ayudando mucho. Y así ha sido siempre.

--Pero entró con él en 'La casa fuerte'. ¿Qué ha cambiado desde entonces?

--Al principio estábamos bastante mal porque apenas nos conocíamos, la verdad. Siempre peleábamos en Pamplona, venía a mí con los problemas… Yo intentaba darle buenos consejos como madre, me he desgañitado la garganta, los nervios, la mente, el tiempo… Se ha ido por la puerta, y como si le hablaras al desierto. Me he desencantado mucho con mi hijo.

--¿Por qué?

--Yo soy una persona superrecta que, si veo que te estoy ayudando y tú tiras todo al río, prefiero decir "paso". Date el hostión de frente y luego recapacita, si tienes que recapacitar, o haz lo que quieras con tu vida. Lo he hablado con psicólogos y me han dado la razón. Me dicen que no me preocupe tanto por su vida. Pero eres madre y te preocupa. Te preocupa ver que es un pendejo.

--¿Desde cuándo?

--Me preocupa el tipo de vida que está llevando. Me preocupa el OnlyFans, porque le he dicho que puede ser un paréntesis y coger ese dinero para un momento determinado de su vida. Que ahora mismo no tiene nada y me parece estupendo, pero que no cuente con eso de por vida porque se va a entrampar él mismo. Eso es engañarte. Tiene que pensar con visos en el futuro de algo más. Hemos llegado a concluir con Remy, que yo ya lo había hablado con Sofía, que el mejor trabajo para él puede ser de piloto.

--¿De qué? ¿Motos, coches, aviones?

--De helicópteros y aviones. Su hermana se lo propuso cuando vinimos aquí a vivir, pero el chico decía que en los aviones se le hinchan las piernas. Pero, vamos a ver, chaval, ¿qué quieres de tu vida? Estoy harta de mi hijo, demasiado harta. Ya no sé lo que hacer. Es un problema que no quiero ni sentirlo, pero me levanto con dolor de cabeza por las mañanas pensando en él.

--¿Cómo ha sido criar a sus hijos sola?

--Ha sido apasionante, bonito. Ha sido luchar por la educación de los hijos y basar algo de la educación de mi padre en la de mis hijos, que con Sofía me ha servido, pero con Cristian Suescun... para abajo y sin frenos.

 

 

Maite Galdecano explica cómo ha criado a sus hijos en Crónica Directo

--Supongo que, a veces, es normal preocuparse por su hijo, pero también que, si uno choca, luego se estará con él cuando pase, ¿no?

--Es normal… y sí, supongo que estaré allí para siempre. Pero veo un error darle todo lo que él demanda y el Cristian lo que pide es el billete. Yo el billete jamás se lo daré, aunque sea millonaria, le voy a buscar la forma de buscarlo. Estoy harta de decírselo y de predicar por el desierto por él. Y si no hace caso, lo voy a olvidar.

--¿Esos valores cree que le vienen por su pasado?

--Lo mío es diferente. Yo en 2015 enfermé bastante antes de ser famosa, de una enfermedad que es mortal, la gente no lo sabe. Después de unos años de cotización, el Estado se tiene que hacer cargo de ti. Caí en el precipicio, en depresión profunda. De ahí que siga yendo al psicólogo y a mis médicos en Pamplona.

--¿Es fibromialgia?

--Más potente que eso.

--¿Es un cáncer de huesos o algo parecido?

--Pues… no voy a desvelarlo ahora… pero es algo bastante grave que no sabe nadie.

--¿Lo saben sus hijos?

--No del todo. Yo a mi niña le hago ver… Nos han educado mucho en la religión y estar de luto, pero no son así las cosas. Nacemos y estamos condenados todos a morir. Yo lo veo de otra manera porque creo que hay otra vida después que es la mejor vida. Yo sí lo sé, pero no lo puedo pregonar.

--¿Y mientras estamos aquí, qué?

--Esto es un paño de lágrimas.

--¿Pero ahora se lo está pasando bien?

--Porque la vida me lo ha brindado. A pesar de las lágrimas, he estado muy bien estando sola. Es como un don de Dios, estoy siempre apoyada por espíritus…

--¿Es muy creyente?

--Totalmente.

--¿En el dios cristiano o en…?

--No, paso de las tonterías estas de las iglesias, es todo una mierda de mentiras, un sacadineros. Pero sí creo en la otra vida y en Dios. Un dios que no tiene por qué ser una persona, puede ser una energía, un aliento, viento incluso… vamos a dejarlo en una energía fuerte. Pero lo tienes que sentir y te tienen que pasar cosas para que lo creas. A mí me han pasado muchas cosas en la vida para creer que hay dios, y que Dios está conmigo, que me salva de cosas, que me acompaña y me da muchísima fe para creer que después de morir viene la buena, buena. Pero es que a mí me está brindando aquí una buena vida que cuando traspase el túnel ese…

--Será un fiestón.

--Ya te digo, el paraíso terrenal. Yo creo que he vivido muchas vidas. A los idiotas les hace falta vivir muchas vidas. De hecho, a Cristian lo considero un idiota, uno de ellos, y le va a hacer falta vivir varias para cuando esté estable que disfrute el último cartucho. En mi caso, este es mi último cartucho porque estoy muy segura de mí misma, tengo muchísima personalidad, todo lo que me propongo me sale bien. Siempre estoy de acuerdo con mi pensamiento.

--Pero bueno, al margen de la muerte y para acabar con el tema de la enfermedad. ¿Sabe que la gente lo cuestiona?

--Creo que tengo tablas para pasar de la gente apestosa y envidiosa, que te ven hecha una flor por fuera y no saben cómo estás por dentro. Lo único que quiero decir es que mi madre también sufría fibromialgia. Pero quiero decir que después de lo que me ocurrió, que es una desgracia estar enferma, apareció la televisión, que es algo que me gusta. Le gusto a la gente, caigo en gracia y cada vez que voy a la televisión me aumentan los ceros en la cartilla, que eso es lo que más me gusta.

Sofía y Cristian Suescun con Maite Galdeano / INSTAGRAM
Sofía y Cristian Suescun con Maite Galdeano / INSTAGRAM

--¿Le preocupa que, un día de estos, toda esta fama se acabe?

--No. Yo tengo mi forma de búsqueda del dinero, que no tiene nada que ver con la televisión. Si voy es por explayarme, para liberarme mentalmente. Estoy encantada de verme, porque yo me miro y me remiro y me enamoro al verme. Pero no tengo ninguna necesidad de la televisión para vivir, para buscarme el pan. El pan yo lo busqué anteriormente y me viene de otra fuente, de otro chorro. Además, tengo un ático que me compré con el sudor de mi frente, lo tengo alquilado y es un jornal que me da. Ya ves tú la necesidad que tengo. Además, soy una mujer a la que no le gustan los lujos. No me gusta el oro, ni la plata, me encanta la hojalata. Pienso que es de una gran pobreza la gente que le gusta rodearse de lujos, a mí me la suda. Yo soy feliz en el campo, con unos perros que me persiguen, mis gatos, la madre tierra. Nada más. No me gusta llenarme la tripa, ni la noche, más que para descansar. He tenido mis 20 años y nunca me han gustado las discotecas. De hecho, creo que con la juventud tenemos un desastre y esto acaba de empezar. Se han perdido los valores y el sentido de la vida.

--¿Los ve muy laxos y muy obsesionados con las redes?

--Mucha libertad, pero hay libertinaje excesivo. Es un desorden total, no atienden las indicaciones de los padres, no quieren estudiar, las universidades son aparcamientos de bicicletas, la gente no lee, tira de tablets. Ahora flipo con Twitch, que lo he mirado y me da pena ver que la gente puede seguir a gente sentada viendo muñequitos. Estamos llegando al roce de la locura. Pero yo sola no puedo cambiar el mundo. Me preocupo de la familia y quien se descarríe, pues ya verá. Soy amiga de las redes, lo normalito, porque es una pérdida de tiempo. Prefiero ir al campo.

--Pero igual que critica que la gente se engolosina con las redes, y da de ejemplo a Cristian, Sofía también lo está. ¿Teme que también caiga? ¿Le da sus broncas?

--Sofía es la hija que todo el mundo quisiera tener. Hace falta muchísima personalidad para cuidar a una hija con estos valores, que no ha sido gratis. Pero he sacado una hija bandera mientras trabajaba nueve horas al día. Le he dado una educación bastante estricta, como la que yo tuve. Sofía ha estado criada en la soberanía de la rectitud. Sofía lo ha sabido llevar, tiene muchísimo trabajo y lo que tiene es gracias a su esfuerzo. Y lo mantiene. Sofía ahora es una estrella, una gran influencer, mantiene su televisión y su trabajo. Y respeta su trabajo. No tiene tiempo para nada. Mi hija no es de noches, piensa que es para dormir, como su madre.

--¿Qué es esa manía por las noches?

--Si a la gente le gusta salir mucho por las noches y tener una copa en la mano que lo que tiene, precisamente, no es agua, a la mañana siguiente no va a servir para nada. Desde mi punto de vista, es un desastre para la vida y para la sociedad. Solo aportará mierda. Mucha gente se ha ido a buscar la enfermedad y ese pensamiento no me lo sacará nadie. Si yo me hubiera tirado a las drogas hubiera enfermado, pero de otra cosa. ¿Y por eso se me consideraría enferma?

--La veo defensora de la liga antidrogas.

--Tengo bastante cosa con ella. Para mí eso no es estar enfermo, es no buscar soluciones, darte a la vida fácil, no luchar y enfrentarte a un camino que tú te lo has buscado. Y enfermar es lo mío, es un cáncer. Y la debilidad de mi hijo… ya le he dicho que vaya a un psicólogo, pero si luego se va a la noche, con una copa en la mano y vete a saber tú lo qué… Él dice que no. Pero eso es una forma de tirar la toalla. Y no voy a consentir que se le diga enfermedad. Y lo siento mucho. En la vida hay que sufrir para tener algo, luego te vas a sentir muy orgullosa. Esos valores deben tenerse y no frustrarse por no tener lo que uno quiere y lanzarse a la noche, que te va a llevar a lo peor de lo peor y te va a matar al final y que seas un desgraciado muy grande.

--Lo dice con dolor, ¿a qué se debe?

--Igual tiene que ver con la vida que me dio el exmarido, porque yo he vivido situaciones muy fuertes, muy fuertes, insostenibles. Me podría haber echado a las drogas, no saber nada del mundo. La Maite decidió, estos ácidos a mí no, que me dejan adormilada, quiero luchar, seguir adelante con mis manos y con mi propio esfuerzo. Hice todo lo que estuvo en mi mano. Valgo para conducir, adelante. Seguramente habría sido muy buena actriz porque tablas tengo, y cantante. Pero en esa época en Pamplona era impensable. Mi padre pensó, "a esta hija mía la voy a hacer conductora de autobuses", y saqué todos los exámenes. Dejé a así de universitarias en la calle y la Maite logró la plaza. Desde los 17 años que me quedé preñada he tirado para adelante. He podido con todo, por eso me da asco todo lo relacionado con la noche, con el alcohol, con las máquinas, con el casino y con la vida fácil de mierda.

--Pero, seguramente, al sacar una canción y un disco, si se tiene que promocionar y se puede, tendrá que vivir la noche.

--Yo ya lo hice con La papela del camión y he ido más contenta que unas pascuas. La gente me ha estado esperando como si fuera la Pantoja o más y cuando he terminado me he ido al hotel, todo pagado, como los viajes. Pero lo primero que hago cuando llego al hotel es preguntar hasta qué hora es el desayuno, porque es lo que más me gusta en la vida. Para mí, la noche es para que disfrute la gente conmigo. A mí me gustaría tener una sala de las que había antes que cerraban a las diez. No sé si tendría éxito, pero muchas madres me estarían agradecidas.

Maite Galdeano y su novio, Remy / JC
Maite Galdeano y su novio, Remy / JC

--Y ahora se va a París a… ¿hacer de actriz?

--Me voy a hacer unos trabajos artísticos a Francia. Desde luego la Maite Galdeano no va ni a perder el tiempo ni a comer como una vaca ni a tumbarse. Y luego vamos a ver con qué cartera vengo. Va a ser una sorpresa que a la gente le va a encantar y sobre ese carril voy a ir tirando.

--¿Eso es gracias a Remy?

--Es cosa de él, sí. Es un fuera de serie, tiene contactos con directores, tiene un par de hijos fuera de lo normal… Y van a venir de parte de él y van a proceder. Luego, cuando vuelva vamos a ver qué vamos a hacer con mi gran trabajo que seguro que va a estar extraordinario y va a gustar a muchos directores de cine, muchísimos. Yo confío en que puedo dar el pelotazo en todos los sentidos y lo único que me falta en la vida para irme de aquí tranquila es ser una buena actriz. A lo mejor se basa en eso el viaje... No voy a adelantar nada.

--Y para acabar, ¿quiere nietos?

--¡Buah! Tal como está el país la verdad que no. Primero, mi hijo no está ni para él como para traer un hijo. Oye, que igual tiene muchos repartidos por ahí y no lo sabemos (ríe). Y Sofía tampoco. No es niñera, le encantan los animales, quiere tener la vida llena de animales como su madre. Y no es el momento. Pero cuando ella traiga un bebé al mundo se lo va a cuidar la Maite Galdeano.

--Y en este sentido, ¿cómo está su relación con Kiko Jiménez?

--Está bastante bien. Ya nos entendemos, que al principio no porque somos de carácter fuerte los dos, de cultura diferente: él es bromista, le gusta el cachondeo, yo soy completamente seria, no pillo los chistes, soy una mujer muy recta y chocábamos. Ahora veo que es el hombre de su vida, mi hija está muy contenta con él y él también con ella. Ahora sabemos llevarnos bien, reírnos y es importante. Me queda solo disfrutar de la aventura que también está muy bien.