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La reina Letizia con mascarilla / EUROPA PRESS

El cumpleaños más atípico de la reina Letizia

La consorte celebra sus 48 años separada de uno de sus seres más queridos

Jordi Nieto
3 min

Lejos de ir al cine o de cena, y con la familia real en el ojo del huracán por las últimas polémicas que han rodeado al emérito, la reina Letizia ha cumplido este martes 48 años.

La Casa Real poco (o nada) ha comentado sobre tan señalada fecha, más allá de mostrar que la agenda de los monarcas estaba bastante despejada, con tan solo dos audiencias en la Zarzuela para el jefe del Estado. Nada raro después de la ajetreada tourné que ha llevado a los Reyes a recorrer todos y cada uno de los rincones de España durante este mes de agosto.

Alejada de su hija

¿Habrán aprovechado sus majestades para disfrutar de una íntima velada a base de productos autóctonos y un poquito de nuestro caldo de uvas?

Lo que está claro es que ha sido un cumpleaños de lo más atípico para la Reina, en el que el núcleo familiar ha debido permanecer separado de la heredera al trono, la princesa Leonor, tras el positivo por Covid-19 de uno de sus compañeros de clase en el colegio. Sin embargo, ella ha dado negativo en el test PCR.

Camino a los 50

A finales de la semana pasada, Leonor, que se encuentra cursando cuarto de la ESO, protagonizó una de las vueltas al cole más efímerasdos fueron los días que la Princesa asistió a las aulas antes de que tanto ella como el resto de sus compañeros se vieran obligados a permanecer aislados en casa durante 14 días.

Han pasado ya 17 años desde que la presentadora del Telediario de TVE anunciara en rueda prensa y vestida con un traje pantalón de riguroso blanco, su compromiso con quien por aquel entonces era el príncipe de España, don Felipe de Borbón. La asturiana, que se había estado colando cada noche en nuestras casas a través de los televisores, se convertía en la prometida del heredero al trono y anunciaba boda real para el mes de mayo del 2004.

Cambio radical

"Déjame hablar". Esta fue la indiscutible frase con la que Letizia demostraba que venía pisando fuerte, interrumpiendo en reiteradas ocasiones al futuro rey Felipe.

Tras la celebración de su matrimonio, Letizia parece haber hecho un pacto con el diablo. Pues la Reina, que luce cada día más joven y radiante, poco se parece a esta muchacha de 31 que decía "sí, quiero" un sábado en la Catedral de la Almudena (Madrid) en plena crisis de afonía. La Reina parece haber encontrado en el bisturí y en su cirujano plástico sus mejores aliados para combatir el paso del tiempo.