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Un concursante de Gran Hermano enfrenta penas de prisión por estafa

El acusado desmiente su implicación en un supuesto entramado delictivo de la que él es el supuesto cabecilla

2 min

Tras la condena de cárcel para Carlos Navarro, conocido como el Yoyas, acusado por malos tratos contra Fayna Bethencout, otro concursante de Gran Hermano se sienta en el banquillo de los acusados y enfrenta penas de prisión.

En esta ocasión no se trata de violencia machista, sino que el delito que se le imputa es de presunta estafa en una trama en la que hay otras 21 personas implicadas.

Cabecilla

Miguel Ángel Pulpillo, concursante de la octava edición de Gran Hermano, enfrenta en los próximos días un juicio por unos hechos acaecidos en 2016, diez años después de que saliera del reality.

Por esas fechas el concursante de Jaén fue detenido por su supuesta implicación en una red fraudulenta de adquisición y venta de teléfonos móviles. Él sería el cabecilla de la  misma.

Defensa

En el juicio, que se celebra Auditorio Guadalquivir del Palacio de Ferias y Congresos de la capital andaluza por la cantidad de personas implicadas y la normativa antiCovid, el ex GH desmiente que él haya participado de ninguna red delictiva.

Lo cierto es que, además de ser agricultor, Pulpillo abrió una tienda de telefonía móvil en la que afirma, sólo trabajaba como asesor para que los clientes pudieran elegir la tarifa más barata que se ajustase a sus preferencias.

Acusaciones y penas

En la denuncia, en cambio, Miguel Ángel aparece como el líder de un entramado dedicado a realizar falsas portabilidades entre compañías con el fin de comercializar móviles de terceros. Él niega todo, pero siete de los acusados ya han reconocido los delitos.

Los que han confesado los hechos se enfrentan a entre seis y 18 meses de cárcel. Unas penas que podrían ser superiores para el exconcursante si es declarado culpable.