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El rapero El Chojin / PABLO MIRANZO

El Chojin: “Es muy difícil imaginar Europa sin racismo porque se basa en eso”

El rapero publica 'Siete martes', una novela narrada en dos voces que muestran visiones distintas del mundo

15 min

El Chojin es rapero, compositor y escritor. De madre extremeña y padre ecuatoguineano, nació en Torrejón de Ardoz. Su carrera artística lo ha convertido en una de las voces urbanas más aplaudidas de España y Latinoamérica. La discografía del cantante madrileño está compuesta por decenas de colaboraciones y trece discos que lo han situado como uno de los mejores raperos del país.

Es un artista versátil que combina su música con el compromiso social. Colabora desde hace más de diez años con instituciones públicas, entidades sociales y ONG en campañas en contra del racismo y la violencia de género. Además, es constante su participación en conferencias, debates y eventos diversos de índole social y cultural.

'Siete martes'

El artista regresa al mundo de la literatura con Siete martes, una novela narrada en dos colores, dos voces que muestran visiones distintas del mundo. En el libro, Carol necesita un punto y aparte en su vida, pero se ve incapaz de dar sola ese paso adelante, por eso llama a la puerta de Edú, un psicólogo entregado que, sin embargo, no pasa por su mejor momento.

Aun así, cuando Carol acude a su consulta, él no solo la escucha, sino que pronto se da cuenta de que hay algo arrollador en esa chica que lo aboca hasta límites que nunca pensó que traspasaría. De martes a martes, a la par que Edú se esfuerza por encauzar las emociones desbocadas de Carol, ambos se irán conociendo. Así, él descubrirá que, tras la aparente vida perfecta de una auxiliar de vuelo de familia acomodada, existen muchas inseguridades.

--Un libro duro.

--Muchas veces lo que hacemos es maquillar la realidad para quedarnos a gusto, pero yo creo que, si queremos solucionar algún problema, lo suyo es que lo veamos tal y como es. Creo que el arte tiene también cierta responsabilidad a la hora de desatar estos problemas

--Es original la doble voz en la narración. ¿Cómo se le ocurre?

--Esto es la consecuencia de un libro anterior que escribí en la que ya jugué con esa idea. Vivimos en un mundo en el que la gente en general no está demasiado predispuesta a escuchar las voces de otros. Me parecía muy interesante hacerlo de forma visual, poniendo dos colores, y poder contar la misma situación desde dos puntos de vista. Estamos tan acostumbrados a pensar que nuestro punto de vista es el único que ni siquiera abrimos un poquito la puerta a otras posibilidades. Ninguno de los dos tiene por qué tener razón, simplemente interpretaciones.

--Un libro que resalta la importancia de acudir a terapia ahora que se está empezando a hablar del tema.

--Sí, era uno de los temas que para mí eran importantes. Creo que no existe salud si quitamos la parte mental. Me sorprende que haya algo a lo que llamemos salud mental y lo nombremos de forma separada a lo que es la salud en su conjunto. Todo se construye a partir de lo que tienes en la cabeza. La sociedad en la que vivimos cada vez está más predispuesta a abrir esa puerta y a investigar, y ojalá sirva esto un poquito de empujón.

--¿Le costó ponerse en la piel de Carol, una chica con el racismo interiorizado?

--Sí. El mayor reto del libro para mí era que fuera creíble ella cuando soy yo el que la está escribiendo. Y reconozco que para hacerlo de la mejor manera posible me he asesorado. También hay que tener en cuenta que Carol es de una clase social que yo solamente conozco de haberla visto en la tele. Tenía que hacer un poquito de ficción, pero intentando no estereotipar, porque me daba miedo caer en eso. Con Edú me ha sido mucho más sencillo meterme en su piel porque hay alguna anécdota que cuenta que es mía directamente. Ahí deja de ser mi novela para ser un trocito de mi diario.

El rapero El Chojin PABLO MIRANZO 1
El rapero El Chojin / PABLO MIRANZO

--El personaje siente apuro a la hora de corregir algunos comportamientos racistas. ¿Le pasa?

--Eso es muy mío. Hay veces que cuando estás en un ambiente más o menos cómodo, relajado, con gente blanca, y terminan diciendo o haciendo algo que tú percibes como racista, muchas veces te planteas si merece la pena parar la conversación y dejarlo claro o no. Tienes que valorar la intención que tiene el otro, pero también si el hecho de callarte valida esa actitud, si no es mejor corregir, si esa persona se va a sentir mal si la corriges, cómo lo haces... Hay una serie de cosas que te hacen callarte y, muchas veces, como le pasa a Edú, luego terminas yendo a casa y te arrepientes de no haber hecho ese pequeño matiz. No se trata de faltar el respeto a nadie, ni de insultar, ni hacerle de menos, es simplemente de explicar algo que, por lo que sea, no sabe.

--¿Distingue entre desconocimiento y racismo?

--El racismo es algo que empapa a la sociedad en su conjunto. Y luego está la gente que es abiertamente racista. Pero el racismo como idea, como concepto, está en todas partes. De hecho, es muy difícil imaginar Europa sin racismo porque Europa se basa en eso. La frase puede sonar muy grande, pero es así. En gran medida, hay personas que valen menos que otras porque no son europeas. Simple y llanamente. Como prácticamente todo se construye a partir de ahí, es casi imposible que eso no termine permeando alguna forma de ver la vida. Hay un montón de ideas relacionadas con la diferencia de trato que se tiene por parte del europeo hacia aquel no es europeo que yo creo que merece la pena poner sobre la mesa.

--¿Cómo se podría acabar con todo esto?

--Yo creo que es muy difícil cambiarlo. No es el mensaje que se quiere escuchar normalmente, pero es muy complicado. No se quiere reconocer que el racismo existe. A partir de ahí, ya es muy difícil que cambie. Todos nos queremos ver a nosotros mismos mejor de lo que somos. Cuando tú de repente ves actos que son descaradamente racistas que pueden ocurrir, por ejemplo, en un campo de fútbol, siempre vas a tener a un periodista quitándole peso y diciendo que son cuatro tontos, que no es significativo, o que es ignorancia. Me molesta mucho cuando dicen que el racismo es por ignorancia. Es una forma de disculparlo. Puedes ser racista e ignorante, pero son cosas diferentes. Hay mucho negacionismo y hasta que no se ponga sobre la mesa el problema es imposible que podamos soñar en plantear soluciones.

--En el libro debate sobre si es racista o no utilizar la palabra negro. ¿Qué opinión personal tiene?

--Personalmente, estoy convencido de que, si una persona es negra, es negra. No hay ofensa en llamarte negro si eres negro. Pero es verdad que luego hay un planteamiento que hace Edú que me pareció interesante. El blanco europeo se autodefinió como blanco, de modo que él decidió llamarse así. Pero la persona africana no se autodefinió como negra, fue definida por el blanco. Esa definición en ese momento sí que era un insulto. Ser negro no es un insulto, pero que te llamen negro sí lo es si la persona te lo está diciendo a modo de insulto. Gran parte de la sociedad afrodescendiente ha cogido la palabra negro y ha querido empoderarse alrededor de ella para quitarle esa connotación negativa que le puso un europeo. De modo que, si tú puedes llamar a una persona blanca y no se ofende, tú no deberías tener problemas a la hora de llamar negro a una persona negra, porque es lo que somos. Es más racista buscar otro apelativo porque entonces consideras que ser negro es malo y no se lo quieres decir para que no se ofenda.

--En Estados Unidos es diferente.

--Allí las leyes de segregación racial perduraron hasta hace unos años. Todavía hay mucha gente viva que ha sufrido eso y el tema está a flor de piel. No era solamente un insulto, era un insulto que venía acompañado de persecución, linchamientos, asesinatos, violaciones... Allí la carga es diferente. Yo, como afrodescendiente, lo que hago es observar desde fuera y aceptar lo que terminen decidiendo ellos. Están peleados dentro de la comunidad negra sobre si se debe o no se debe utilizar entre ellos esa palabra. Lo que sí que está claro es que los blancos no pueden decirlo. Para mí, es honesto reconocer el lugar que ocupas en cada discusión. Yo puedo dar mi opinión, pero tengo que saber que mi opinión no tiene el valor que tiene la de ellos.

--¿Una persona no debería opinar sobre lo que no le toca de cerca?

--Hay que callarse y escuchar. A mí me molesta mucho cuando viene alguien que no sabe del tema a meterte en la cabeza que eso no es racismo, cuando los que están discutiendo sobre ello llevan 40 años metidos en esto, se han leído muchos los libros y lo han vivido en primera persona. ¿Quién eres tú? Es importante que escuchemos. Creo que vivimos en un mundo en el que no tenemos narices a escuchar, queremos oírnos todo el rato, hablar todo el rato y tener razón todo el rato.

El rapero El Chojin PABLO MIRANZO 3
El rapero El Chojin / PABLO MIRANZO

--El libro trata también el machismo. Edú reflexiona a la hora de subirse en el ascensor con Carol para no incomodarla. ¿Qué pueden hacer los hombres?

--Es muy complicado. Sé que hay muchos hombres que se enfadan porque realmente no quieren molestar, no quieren incomodar y, si te sientes así, creen que es tu problema. Yo creo que todo el mundo tiene que intentar ser un poquito más amable con los demás, que no cuesta nada. No existe la justicia objetiva. Pero como somos conscientes del mundo en el que vivimos, no te cuesta nada ceder un poquito y hacer que esa persona esté más cómoda y tú también.

--¿Cómo se hace?

--Tiene mucho que ver con la cesión de privilegios, de despojarte de ellos. No pido que caminemos desnudos, simplemente entender que no todos somos iguales y que lo más justo no es dar a todo el mundo lo mismo, sino a cada uno lo que requiere y lo que necesita. También es verdad que es imposible satisfacer a todo el mundo porque hay mucha gente que tiene la piel súper fina y no podemos vivir en la corrección constante porque es imposible. Vivir en sociedad implica también está rodeada de gente que hace cosas que tú no quieres que hagan, pero en la medida de la de nuestras posibilidades tenemos que ser empáticos.

--¿En qué punto se encuentra su carrera musical?

--Estoy trabajando en un proyecto que me inventado que se llama 7 al cuadrado. Son siete temas que luego vendrán con siete remixes con otros raperos y amigos.

--¿Qué le parece la escena actual del rap?

--El rap antes era más sectario y ahora es más pop. No en el sentido peyorativo, sino en general. Es muy poco probable encontrar a alguien de 18 años que no tenga un tema de rap en su móvil, forma parte del consumo normal de música. Eso trae cosas buenas y cosas malas. Nosotros éramos unos enamorados de una cultura determinada que se llama hip hop, vivíamos según sus preceptos y éramos súper puristas y eso traía consigo un conocimiento de la cultura bastante amplio. Ahora hay mucha gente que hace rap y que no tiene por qué estar relacionado con el hip hop y lo hace porque le gusta, porque es música. Ahí sí que es verdad que se pierde un poquito esencia, pero yo no soy el que vaya a quejarse de eso. Yo estoy muy contento con cómo ha evolucionado el rap en el sentido de que esto no existía y gracias al trabajo de la gente de mi generación es así.