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Chayo Mohedano / EP

Chayo Mohedano rompe su silencio tras el beso de reconciliación de sus padres

La hija de Amador y Rosa Benito confiesa qué le parecen los ataques de Rocío Carrasco a su familia en su docuserie 'En el nombre de Rocío'

4 min

Chayo Mohedano ha roto su silencio. La hija de Amador Mohedano y Rosa Benito ha confesado que no le parece bien lo que está haciendo Rocío Carrasco con su padre y su tía Gloria en la segunda entrega de su docuserie, En el nombre de Rocío. En los primeros capítulos, la hija de La más grande les ha culpado de la separación de la separación de Rocío Jurado y Pedro Carrasco y les ha acusado de arrastrar por el suelo el nombre de su madre

"Lo que voy a decir de este tema es que no estoy de acuerdo con nada de lo que está pasando, y no quiero mal rollo. Me he apartado de todo esto y no me gusta ver a la gente sufrir, menos ver a los míos sufrir por muchas mentiras que se están contando", ha asegurado la cantante.

Relación con Rocío

Acerca de cómo es su relación con Rocío Carrasco, Chayo ha sido clara: "Sigo llamándola y diciéndole todo lo que pienso de todo lo que está haciendo". "No he matado por los míos, pero últimamente estoy respirando mucho y muy fuerte. La gente se siente con ese derecho de hablar en primera persona cuando no han conocido nada, como si ellos si pudiesen hablar. Los demás tenemos que estar calladitos", se ha lamentado.

Eso sí, Chayo prefiere mantenerse al margen de la polémica y no quiere cargar públicamente contra Rociíto: "A los míos les diré lo que pienso y no me callaré absolutamente nada". "Hay gente que quiere tener información para luego desvariar y tomar esa información para hacer daño. Y yo no quiero hacer daño a nadie", ha añadido.

Reconciliación de Rosa y Amador

Finalmente, la artista se ha pronunciado sobre la reconciliación televisada de sus padres en el programa de Toñi Moreno, Déjate querer, donde se dieron un beso de película: "Me emocionó sobremanera verles volver a besarse. Mi padre estaba muy nervioso, me dio mucha ternura, y a mi madre la vi muy entregada. Se han querido muchísimo, han sido casi 40 años de matrimonio con cuatro hijos y nietos".

"Es una manera muy bonita de reconciliación y se vio mucha verdad en ese beso, pero creo que segundas partes nunca fueron buenas. Han pasado muchos años y muchas cosas. Lo importante es que vean el presente y el futuro con optimismo... Es una manera de pasar página y de que todo lo que venga sea bueno. Adoro a mis padres y les quiero muchísimo. Soy de las que piensan así", ha zanjado Rosario.