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La presentadora Ana Obregón / EP

Ana Obregón relata las últimas horas de vida de Aless Lequio

La presentadora aún mantiene la maleta de Aless Lequio sin deshacer y un abrigo que dejó en el sofá: "No lo voy a mover nunca"

4 min

Cuando hace casi un año de la muerte de Aless Lequio, Ana Obregón lucha cada día para vencer el dolor de la pérdida de su hijo. Lo hace sin psicólogos, ni pastillas. “Tengo que hacerlo sola y poco a poco sé que lo voy a conseguir”, asevera

La bióloga ha ofrecido una íntima entrevista a Vanity Fair donde se desnudó por completo y relata cómo se enteró de la muerte de su pequeño y cómo fueron sus últimas horas, entre otras cosas.

Un abrigo...

Recuerda que tras una lucha intensa contra el cáncer, del que pareció salir “limpio”, en un principio. Una revisión periódica le cortó las alas. El 6 de febrero de 2021, el joven tuvo una nueva recaída.

El empresario llegaba a la casa de su madre, dejó su abrigo en el sofá y se fue hacia el hospital. Una prenda de ropa que ella aún no ha guardado. "Tal cual lo dejó, ahí está. No lo voy a mover nunca", señala.

... y una maleta

La presentadora se quedó allí para hacerle una maleta con su ropa y se fue con él. Un equipaje que sigue intacto en su domicilio. “Hasta le había comprado unos calzoncillos y ahí están en la maleta. Todo está igual desde el 6 de febrero".

El 13 de mayo de 2021, Aless Lequio fallecía en Barcelona por culpa de la enfermedad. Dos días antes, ella ya se preparaba para lo peor. "Tuve 48 horas para hacerme a la idea. Me había ido al apartamento a duchar y me quería echar una hora, pero le acababan de hacer un TAC y Alessandro me llamó: 'Ana, ven. Ya no hay tiempo'. Estuvimos 48 horas cogiéndole los dos de la mano. Y así se fue. Me quedé abrazada a él bastantes horas. Luego se lo llevaron".

"Estoy muerta"

“Me morí el día que se fue mi hijo. Me morí. Sé que voy a renacer, pero estoy muerta”, afirma. Ese día "no podía hablar. Ni con mis íntimos amigos. Me comunicaba por WhatsApp. Durante los primeros tres días solo quería irme. Pero qué difícil es”, rememora.

La actriz cuenta con el apoyo del padre de su hijo, que la viene a ver cada semana. Para ese encuentro el menú siempre es el mismo: albóndigas con tomate y arroz, “el plato favorito de Aless”.

Sin nadie

La visita de Alessandri Lequio son de las pocas que recibe. Desde la muerte de Aless, ella vive sola. “No me quiero distraer con falsedades. Quiero vivir mi duelo dignamente y como se merece”, sentencia.

No quiere pasar con la ayuda de profesionales o medicinas: "Es como cuando voy a casa de mis padres, bebo un poquito de vino en la comida y veo que estoy un poco mejor”.