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Alexandra Jiménez, durante el rodaje de 'El inocente' / NETFLIX

Alexandra Jiménez: “El hecho de despreciar la ficción española queda muy obsoleto”

La actriz protagoniza 'El inocente', el nuevo 'thriller' de Netflix, junto a Mario Casas, Aura Garrido y José Coronado

20 min

Alexandra Jiménez protagoniza El inocente, la nueva miniserie de Netflix que constará de ocho episodios. El thriller creado por Oriol Paulo es una adaptación del best-seller homónimo de Harlan Coben.

La trama principal se centra en Mateo y Olivia, un matrimonio que tendrá que rehacer su vida por segunda vez tras recibir una perturbadora y sorprendente noticia. Una noche, Mateo se vio involucrado en una pelea y accidentalmente terminó convirtiéndose en un homicida. Nueve años después, intenta empezar de cero con Olivia, su esposa. Una inexplicable llamada desde el móvil de Olivia mientras ella está de viaje desconcierta a Mateo, que comienza una frenética carrera por descubrir la verdad. Su inocencia será cuestionada de nuevo, esta vez por Lorena, una inspectora de policía que investiga un caso de suicidio.

El elenco está encabezado por Mario Casas (El PracticanteHogarContratiempo), ganador de un Premio Goya, un Premio Feroz y un Premio Gaudí por No matarásAura Garrido (El día de mañanaEl Ministerio del TiempoStockholm); Alexandra Jiménez (Gente que viene y bahSúperlópezToc toc); y José Coronado (ContratiempoVivir sin permisoEl cuerpo), ganador de un Premio Goya, un Fotograma de Plata y un Premio Unión de Actores como mejor interpretación masculina protagonista por No habrá paz para los malvados

--Pregunta: ¿Cómo definiría 'El inocente'? 

--Respuesta: No sé exactamente cómo definirlo porque es una trama tan compleja que me resulta muy complicado. Yo creo que la sensación como espectador es parecida a adentrarte en un laberinto y no saber cómo salir. Ni querer salir hasta descubrir realmente lo que pasa. 

--¿Cómo le llega este proyecto? 

--Me llamaron para ofrecerme el personaje de Lorena y me mandaron un dosier muy extenso donde claramente veías la serie capítulo a capítulo, la visualizabas perfectamente. Lo primero que hice fue conseguir la novela, la leí, y luego ya fue cuando llegaron los capítulos guionizados. Es un mundo tan fascinante la trama que propone El inocente que desde el primer momento me hacía muchísima ilusión estar y, sobre todo, con un personaje como el de Lorena. Es un personaje muy diferente a lo que he hecho, es muy complejo, se expresa de una manera y siente de otra, entonces de repente tener ese material delante es todo un desafío. Sobre todo, sientes mucha gratitud de que te lo propongan. 

--Lorena es la inspectora. ¿Qué puede explicar de ella? 

--Lorena es una persona que esconde muchos problemas y muchos complejos. Tiene una forma de ser que ni siquiera ella misma siente que sea capaz de dominar porque está marcada, sobre todo, por un acontecimiento del pasado. Esto es algo que a ella le impide avanzar emocionalmente. Ella construye una armadura que la protege y que la hace sentir fuerte de cara a todo lo que tiene que desempeñar en su día a día. Delante de los demás es una persona y cuando tú la ves en su intimidad, en su soledad, porque además es un personaje muy solitario por esa incapacidad que tiene de relacionarse y de abrirse hacia los demás, ves a otra mujer muy distinta.  

--Solo parece segura cuando está trabajando. 

--Claro. Cuando está trabajando se pone esa armadura que incluso físicamente se puede ver en cómo se viste, cómo se peina, los zapatos que lleva. De alguna manera ella siente que a través de esa expresión externa transmite lo que necesita transmitir para ser aceptada. La gran necesidad que ella tiene es ser aceptada y reconocida. Tiene esa esa necesidad latente de dejar muy claro que es la mejor en lo suyo. Y eso es lo que a ella le da esa seguridad que necesita, porque en el fondo está llena de miedos. 

--¿Cómo se relaciona con los otros personajes? 

--Es apasionante ver el comportamiento de cada uno de los personajes. Todos tienen algo en común, que es un sentimiento de culpa muy profundo. Todos acarrean un sentimiento de culpa y, en el caso de Lorena, aparte de la culpa, tiene rabia por ese acontecimiento del pasado y un bloqueo emocional muy grande. 

--¿Qué ha sido lo más complicado de interpretar a una inspectora? 

--Lo más complicado para mí en este caso ha sido el lenguaje, porque la parte que a mí me toca en comisaría, tenemos un lenguaje muy técnico y mucha información que dar. Cuando te enfrentas este tipo de textos siempre te cuesta encontrar el equilibrio entre, por intentar naturalizarlo, no tirarlo y desperdiciar lo que se dice y, por otro lado, tampoco colocarte demasiado en el artificio literario de decir las frases y que se vea el guion. Este equilibrio a la hora de interpretarlo es difícil. Tiene que parecer que brota desde ti, que es algo natural, que es el lenguaje de ese personaje, que ella habla desde ese lugar y que de verdad te lo creas. Ha sido un trabajo bastante exhaustivo por ahí. De hecho, no me separé de los ocho capítulos y me acompañaban a cada rincón del set. Primero tenía que saber el texto tan complejo que tenía y luego, es una trama tan laberíntica que da igual las veces que te lo leas, siempre hay una pieza que tienes que volver a tener presente. 

--¿Tiene algo en común con la inspectora? 

--La verdad es que no mucho. Hay algo que sí, y es a la hora de que yo también me obsesiono mucho en el trabajo y me pierdo un poco en esos detalles. De repente puedo entrar en bucle y querer repetir las cosas hasta el infinito porque nunca me quedo contenta del todo. Pero eso es todo lo que puedo tener en común con ella. A nivel expresivo, por ejemplo, a mí me cuesta mucho guardar mis emociones. En el momento en el que no exteriorizo o expreso algo, se me queda atascado y me genera mucho malestar. Sin embargo, el personaje de Lorena puede vivir durante años guardando algo y puede perfectamente convivir con esa dualidad de manifestarse de una manera y sentirse de otra. Yo en ese caso implosionaría y no podría. 

--¿Cuál cree que es el secreto que tiene la serie para que enganche tanto? 

--Yo creo que el secreto es que cada personaje guarda muchas sorpresas. De hecho, en cuanto a la estructura, cada capítulo se centra más en cada uno de los personajes. Entonces tú vas descubriendo historias que en principio nada tendrían que ver y es apasionante ver cómo puedes ir armando un puzle con piezas tan dispares como aparentemente te plantea la serie desde el arranque. Esa es la propuesta que a mí personalmente más me gusta.

--¿Qué tiene de especial? 

--Es verdad que son personajes al servicio de una trama muy compleja y los thrillers suelen ser así, pero en este caso es un thriller donde dan mucho espacio al pasado de los personajes y cómo este pasado marca el presente que vemos en la serie. Tienen un mundo tan apasionante todos y cada uno de los personajes que yo creo que la serie está muy enriquecida gracias a eso. Más allá de la trama del thriller apasionante que siempre engancha. 

--Cada personaje carga con su mochila del pasado. ¿Cree que una persona se puede desprender de sus vivencias anteriores? 

--Yo creo que te puedes desprender de un comportamiento que ha sido marcado por acontecimientos del pasado. O sea, que sí puedes colocarlo de otra manera y que sí puedes aprender a lo mejor a que, si eso que has vivido, lo colocas en otro lugar distinto, puedes vivir más liberado. Pero eso no significa que deje de existir lo que has vivido y que eso te condicione y te marque. Otra cosa es la capacidad que tiene cada uno para para seguir adelante, independientemente de todo lo que acarrea detrás. 

--En palabras del director, dijo que este había sido "el proyecto más complejo y más intenso”. ¿Qué dificultades hubo?

--Con lo que a mí respecta como actriz, además de esa parte del trabajo más técnico de encarar la información que tenía que dar la inspectora, tuve que prepararme con clases de boxeo, ya que no había boxeado en la vida. Era un rodaje con cambios de horario muy fuertes, ya que un día te levantabas a las cinco de la mañana y rodabas todo el día y, al siguiente, trabajábamos toda la noche. Se vivió con mucha intensidad. Pero al mismo tiempo era tan apasionante tanto la historia como los personajes, lo divertido que es también contar algo que está tan lejos de tu vida y de ti. Ese disfrute contrarresta también la parte más extenuante. Es un cansancio que, al menos a mí, me gusta.  

--Es un personaje diferente a lo que había hecho hasta ahora, ya que se la conoce más por hacer comedias. ¿Cree que se le está abriendo una nueva etapa interpretativa? 

--Realmente en los últimos años la verdad es que he tenido suerte porque he podido compaginar tanto dramas como comedias como otros thrillers. No tengo sensación de que la balanza esté descompensada. Sobre todo, en este último año he participado en un thriller como El inocente, en una película intimista de Avelina Prat que se llama Vasil y en una comedia urbana. Que esas tres cosas vayan en continuidad y sean tan dispares me da mucha satisfacción y es lo que me gustaría seguir haciendo. Quiero poder combinar cualquier tipo de estilo y de género. Lo más importante es que en el momento en el que te adentras en la piel de un personaje, lo defiendes y cuentas la historia a través de él tampoco tienes muy presente si estás en una comedia, en un drama o en un thriller. Lo único que haces es contar una historia a través de esa persona y eso es lo apasionante. 

--¿Aprende de cada personaje? 

-- Sí. Tú pones mucho de tu parte a la hora de interpretar, pero creo que lo que te llevas es todavía más enriquecedor. Siempre son perspectivas nuevas porque son actitudes y comportamientos que no son los tuyos, pero siempre lo que te regala un personaje es precisamente un punto de vista que si no entras en su historia, jamás conocerías ni respetarías. 

--Estamos viendo como cada vez la ficción de la televisión en abierto va desapareciendo y las nuevas plataformas están ganando terreno. ¿Le da pena que la tele cada vez tenga menos lugar? 

--De momento parece que hay cierta convivencia, pero es verdad que ahora la televisión tiende más a programar otro tipo de programas como realities o concursos y la ficción se está desplazando más. Aun así, creo que sigue conviviendo y no sé lo que va a pasar, pero en cualquier caso me parece que se ha abierto un universo muy favorable para las series. Ahora mismo tú ruedas una producción en España y de aquí a unos días se va a estrenar en el mundo entero. Eso era impensable hace pocos años y, sobre todo, es algo muy positivo. 

--Siempre se han tenido prejuicios, por la interpretación en España y, en cambio, en Netflix se puede ver que cada vez que sale una serie o una película española se vuelve una de las más vistas de muchos países del mundo. ¿Esto también le está dando más prestigio? 

--Sí, pero básicamente porque le está dando más visibilidad y está evidenciando que esto fuera gusta mucho. También evidencia que ese hecho de despreciar lo que se hace aquí queda muy obsoleto. Igual que hasta hace no tanto tiempo había también un concepto muy trasnochado de quien trabajaba en televisión y quien trabajaba en cine. Y se diferenciaba entre actor de televisión o actor de cine. Eso ahora mismo parece impensable, pero realmente no hace tantos años era así. Ahora los actores que llevan toda la vida haciendo cine, hacen televisión, y los que hacen televisión están en cine indistintamente. Trabajamos donde se nos llama porque tanto en televisión como en cine se hacen producciones extraordinarias. Son conceptos que yo creo que cada vez le quedan más atrás, afortunadamente. 

--Alguna vez ha hablado de desigualdades en cuanto a hombres y mujeres en la industria por los papeles que interpretan. ¿Cómo está la situación ahora? 

--Yo creo que también es algo que está cambiando de una manera muy notable y también en un corto espacio de tiempo. Realmente estamos empezando a darnos cuenta cada vez que vemos un personaje femenino que no aporta nada. Ahora mismo uno ya se escandaliza, pero hasta hace poco tiempo lo digeríamos como algo totalmente normal y natural. El hecho de que nos llame más la atención que nunca creo que es un síntoma muy positivo de que verdaderamente las cosas están cambiando. 

--¿Le ha pasado?

--A nivel personal no me puedo quejar porque es verdad que siempre me han ofrecido personajes muy interesantes con personalidades muy rotundas, muy claras y muy fuertes. Prefiero un millón de veces poder contar con personajes con estos comportamientos, que no están acompañando ni sujetando a alguien. 

--¿Cree que todavía le persiguen 'Los Serrano'? 

--Pues la verdad es que no tengo esa sensación. Es una serie que me ha dado tanto... Fue prácticamente lo primero y sin eso no hubiera sucedido todo lo demás. De hecho, como luego he tenido la oportunidad de poder desarrollar una carrera en géneros tan distintos y con personajes muy dispares, lo que tengo es la sensación de ser afortunada más que otra cosa. Como siempre la he tenido desde el día que entré en Los Serrano por primera vez.