La epifanía ortodoxa se celebra con un rito curiosos para muchos, zambullirse varias veces en las aguas de un río helado para expiar las culpas. Este año, por eso, la fiesta ha acabado en tragedia.

Una mujer de 40 años ha muerto ahogada tras tirarse a un río Oredezch (Rusia) helado delante de sus hijos y su marido, que estaba grabando el momento.

Celebración

Los presentes hicieron un agujero en el hielo para celebrar el momento. Al sumergirse nunca volvió a salir para sorpresa de los presentes.

Las imágenes revelan como los pequeños gritaron al ver que su madre no salía. El padre, asustado, se sumerge también en el río, pero no logra sacarla.

Desaparecida

La investigación abierta señala que el agujero realizado no cumplía con las medidas de seguridad adecuadas. Asimismo, apuntan que es probable que, al sumergirse en el río, una corriente se la llevara. El cuerpo por ahora no ha aparecido.

Las celebraciones de sumergirse a bajas temperaturas es algo relativamente habitual en el país. Hace menos de un año una influencer rusa y tres personas más murieron en la fiesta de cumpleaños de la primera tras tirarse de cabeza en hielo seco.