Tensión en el Reino Unido. La reina Isabel II fue ingresada el miércoles y pasó toda la noche en el hospital. El palacio de Buckingham no había informado de los hechos hasta la tarde de este jueves, cosa que ha hecho saltar todas las alarmas.

Varios medios locales confirman que la monarca se encuentra “descansando” y lleva a cabo “tareas ligeras” tras su alta hospitalaria. Según un comunicado, su entrada al centro médico fue para someterse a “exámenes preliminares”.

Cancelación de eventos

La monarca, de 95 años, tuvo que cancelar esta semana una visita prevista a Irlanda del Norte siguiendo el consejo de sus médicos y está ahora descansando en su residencia del castillo de Windsor, en las afueras de Londres.

Allí regresó este jueves hacia el mediodía tras recibir el alta del hospital privado King Edward VII, de Londres, donde fue sometida a varias pruebas médicas, cuyos detalles no han trascendido. Tras este último incidente, desde la Casa Real han asegurado que la monarca mantiene un “buen ánimo”.

Descanso

Una fuente monárquica citada hoy por medios británicos señala que la situación sigue siendo la misma que ayer, y que la soberana se está dedicando a atender documentos oficiales, telegramas del Ministerio de Asuntos Exteriores o correspondencia.

Si bien el traslado de Isabel II al hospital en coche se mantuvo en secreto, el palacio emitió un comunicado en la noche del jueves después de que el tabloide británico The Sun difundiera la noticia. Se trata del primer ingreso hospitalario de la reina desde que en 2013 pasara una noche en la misma clínica privada para ser tratada de síntomas de gastroenteritis.