Quince semanas, que se dice pronto, es el tiempo que los concursantes de Supervivientes han estado conviviendo en Honduras. Una edición que será recordada por las duras adversidades con las que los famosos han tenido que lidiar. No solamente nos referimos a las inclemencias meteorológicas, sino también a la pandemia del coronavirus, que se desató pocas semanas después de que los famosos cruzaran el charco.

Una final, según Alfredo Ereño, director de la productora del formato, que será muy diferente a las demás. Y es que este año "el componente emotivo va a estar más presente que nunca". Pues la presente edición ha sido la más larga que se recuerda de la historia del concurso. Además, hay que añadir que, a diferencia de otros años, los familiares no han viajado hasta Honduras, por razones obvias, para dar una sorpresa a los suyos. ¿Quién será el concursante que se alce con los 200.000 euros? La cosa está que arde.

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