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Cenar temprano aporta beneficios / StockSnap EN PIXABAY

El toque de queda puede traer los beneficios de cenar temprano

Hacer la digestión unas horas antes de irse a la cama es clave para mejorar la salud

Carlos Losada
5 min

Una de las medidas que se ha tomado en casi todo el territorio español a partir de la proclamación del estado de alarma por el Covid-19 es el conocido toque de queda, es decir, el espacio temporal en el que las personas tienen restricciones de movimiento para lograr que se frene el número de contagios.

Esta decisión conlleva una serie de sacrificios, especialmente en todo lo relacionado con el ocio y la restauración. Sin embargo, puede suponer una ayuda para que las personas adquieran hábitos más sanos en su modo de alimentarse, como es el caso cenar temprano.

¿Cuándo hay que cenar?

Por lo general, el mejor momento para cenar es unas tres horas antes de acostarse, de manera que quienes tienen el hábito de comer e irse a la cama incurren en un error que puede ser perjudicial para su organismo.

Y es que una cena temprana --más ajustada a los horarios que se llevan en otros países-- aporta numerosos beneficios y, sobre todo, evita problemas digestivos e incluso de presión arterial.

Se duerme mejor

Una de las ventajas que tiene cenar temprano es que se mejora la calidad del sueño. Así, cuando una persona se va a la cama, ya habrá hecho la digestión y su cuerpo podrá estar en reposo total, lo que ayudará a un mejor descanso.

Y claro está, dormir mejor además hará que el cuerpo se reponga correctamente del esfuerzo realizado a lo largo del día. Así, en la jornada siguiente se habrán recuperado las fuerzas y se sentirá una mayor vitalidad.

Menos acidez

Otra de las ventajas de cenar temprano y dejar tiempo para irse a la cama es el alivio de los procesos de acidez. De lo contrario, es probable que se active el reflujo de los ácidos estomacales, provocando molestias y malestar cuando se está durmiendo.

Esto, a su vez, ayuda a reducir el riesgo de síndrome metabólico, de manera que se mejora el metabolismo de los alimentos ingeridos y el cuerpo los tolera mucho mejor.

Reduce el nivel de azúcar en la sangre

Un beneficio muy importante es la reducción del azúcar en la sangre, lo que minimiza que el riesgo de padecer enfermedades como la diabetes disminuya. Asimismo, se consigue que la posibilidad de sufrir un ataque al corazón sea mucho menor, ya que la presión arterial se mantendrá en un nivel saludable, pues ni el sistema cardiovascular ni el corazón tendrán un sobretrabajo justo cuando una persona se va a dormir.

Todo esto se ha comprobado en varios estudios. En uno de ellos, publicado en el Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, se demostró que las personas que cenaban más tarde aumentaban hasta en un 18% el nivel de glucosa, al tiempo que se quemaba un 10% menos grasa (es decir, cenar temprano ayuda a perder peso). “Los efectos que hemos visto en voluntarios sanos podrían ser más pronunciados en las personas con obesidad o diabetes, que ya tienen un metabolismo comprometido”, apuntó el autor del mismo, Chenjuan Gu, de la Universidad Johns Hopkins.

Cambios en las costumbres

El hecho de cenar antes supone en muchos hogar que se cambian las costumbres. Sin embargo, dada la situación, que obliga a llegar antes a casa, puede ayudar a que se haga la última comida del día un poco antes de lo habitual, lo que, como se ha visto, redundará en diversos beneficios para el cuerpo.

Del mismo modo, este cambio puede llevarse a cabo también fuera del entorno doméstico, dada la importancia que tiene la restauración en la cultura española.

Cenas a la europea

De hecho, una de las medidas que se están tomando para minimizar --en la medida de lo posible-- el grave impacto que tendrá el toque de queda en numerosos establecimientos dedicados a la restauración está siendo la propuesta de adelantar la hora de salir a cenar.

De este modo, al igual que sucede en otros países del entorno europeo, un buen modo de disfrutar de una cena fuera de casa y así contribuir a que el sector gastronómico pasa por reservar mucho antes, por ejemplo a las ocho de la tarde. Este es un horario muy habitual fuera de nuestras fronteras y replicarlo solo sería cuestión de adelantar la hora de salida (dado que la de vuelta ya estará decidida).